Nunca me atrevería a utilizar semejante título si no lo hubiera consagrado el ministro Puente. Podría haber dicho «el baranda, patrón, superior, amo» u otra denominación más propia. Pero ya sabemos la naturaleza un tanto zafia de este sujeto.
Creo que se ganó la admiración de su puto jefe cuando insultó a Ramón Tamames que, a pesar de su avanzada edad, es de una talla intelectual de primer orden. Su «Estructura Económica de España» encierra todo cuanto ignoran los que gobiernan este País. Y es un catedrático de verdad, no de pacotilla, como nos hizo creer la presunta Begoña Gómez.
España lo está pasando mal. Los miserables se han adueñado de las calles y lo que era secularmente bueno, se degrada por la pátina pútrida y corrupta de las esferas del gobierno. Todo vale, la rapiña, las putas, los macarras de discoteca, el no trabajar y vivir de ayudas inmerecidas. Enfrentar a los hijos con los padres. Pero hablando de olor, el perfume más pestilente lo lleva Oscar Puente. Por cierto enemigo número uno de las Tierras de León y habría que ir pensando en nombrarle «persona non grata». Aunque decir «persona» es mucho decir.
Subiendo al tren, su incuria provocó decenas de muertos en Adamuz y a base de trampas, salió indemne. «No volverá a pasar» -dijo- pero pasó y como no se ha hecho nada, es posible que vuelva a pasar, lo cual convierte a Puente en «reincidente». Circunstancia que multiplica la pena. Y en cuanto a reincidir, se ha vuelto a dar otro apagón en la Palma, por si fuera poco.
Volviendo a la masacre, nuevamente intenta desviar su culpabilidad hacia otros, como el Presidente de Adif, lo cual demuestra su incapacidad y falta de ética. Dice que ahora está pasando un Calvario. Él, no los familiares de sus muertos. Y es tan ruín que sólo siente el daño por la campaña electoral. Si hubiera que compararlo con algo, sería con una picadora de carne humana.
La crucifixión, en su Calvario, me parece excesiva pero la dimisión, un tribunal justo y una larga estancia en la cárcel con compañía, sería lo normal en cualquier país con dignidad.Pero se salvará; los socialistas volverán a elegirlo; Ceuta seguirá invadida; los terroristas mandando; los barcos de Marruecos apuntando y los españolitos muriendo.
Si como dijo el homínido, Pedro Sánchez es su puto jefe, esa condición lo convierte en cómplice o encubridor de los crímenes perpetrados en Adamuz, Urda y lo que pueda venir.
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