El Ayuntamiento de Astorga ha elaborado una propuesta industrial que incluiría un millón de metros cuadrados de polígono con acceso del ferrocarril, un enlace ferroviario a la cercana población de La Bañeza, talleres para el tren e intercambiadores de mercancías. Es un plan lógico que merece el reconocimiento general.
Sin embargo, las palabras del alcalde invocando el «llorar menos y trabajar más» son una falta de respeto a los que elaboran proyectos similares. Él, por el momento, tiene solo papeles y, si desarrolla algo, será gracias a que los demás ponen en evidencia la pésima política de la Junta de Castilla y León con esta provincia. Su partido ha dejado a León en una posición económica lamentable y no es ese bienquedismo lo que conseguirá el desarrollo del proyecto.
Hecha esta precisión ante una declaración poco acertada, el plan en sí es importante por varias razones. Astorga se ubica en un encuentro de autovías: desde Benavente y Madrid, desde León y Bilbao, desde Ponferrada y A Coruña. Además, por allí pasa la línea ferroviaria de mercancías entre Madrid y Galicia, necesitada de impulso. Hay un segundo enlace, desde La Bañeza, del que queda solo la plataforma: el ferrocarril de la Plata. Ambas confluencias hacen de Astorga un nudo de comunicaciones y ubicación preferente para actividades económicas.
A ello se suma un cuartel de artillería, un campo de tiro militar en las inmediaciones y un centro de radar en recuperación, en una cresta montañosa cercana. La antigua capital de los ástures es hoy un lugar adecuado para la relanzada industria militar española, si hay buena disposición. El ferrocarril hacia Sevilla es una necesidad tras el accidente de Ademuz, que dejó el norte y el sur del país aislados por el tren radial y no en red. Este ferrocarril hacia Sevilla puede neutralizar esa debilidad estratégica de España en caso de conflicto.
Por Astorga pasa el gasoducto que enlaza Ponferrada con la red principal. También discurre la red de fibra óptica que garantiza las telecomunicaciones gallegas. Astorga tiene 10.000 habitantes y una aglomeración industrial que podría aglutinarse con la de La Bañeza, otros 10.000 habitantes, a menos de 30 km, con otro polígono industrial, intermedio, en Riego de la Vega. La cercanía de Villadangos del Páramo, a 27 km, unido ya por ferrocarril, puede crear notables sinergias industriales. Por el lado berciano, el polígono de Bembibre, a 45 km, conectado por autovía y tren, podría dar pasos parecidos y alargar el eje industrial de 55 km que asoma desde Onzonilla-León-Villadangos-Astorga. El corredor cuenta, además, con aeropuerto: una ventaja competitiva.