Javier Callado 2025

Picos: reserva que no preserva

15/10/2026
 Actualizado a 15/10/2026
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El espacio natural de Picos de Europa contiene dos partes fundamentales que explican su naturaleza extraordinaria, lo que indujo su reconocimiento como Parque Nacional. La primera está conformada por los tres macizos montañosos. Es una zona difícilmente accesible, donde la naturaleza predomina sobre la acción del hombre. La segunda parte es el pie de montaña, donde se estableció la actividad humana, moldeando el paisaje. Es la que aporta mayor riqueza ecológica, una diversidad natural extraordinaria por la existencia histórica de calveros, pastos, caminos, cauces con pequeñas presas, huertas, animales domésticos, molinos y casas. Esa acción continua del hombre produjo más cantidad y variedad de alimento para todas las especies, así como diversificación de la fauna y la flora. Fue la acción antrópica lo que convirtió en extraordinaria la riqueza natural de los Picos de Europa, que se encuentra sobre todo en la provincia de León, la única con poblaciones dentro del Parque Nacional.

Para la protección de los valores de este espacio se creó una institución, la Comisión de Gestión del Parque, así como una normativa. Este tándem institución-normativa no funciona. Las restricciones a la acción humana son tan notables que la biodiversidad se está reduciendo. Si cada vez que se quiere hacer aprovechamientos comunales, de un pasto, de un cauce -como se hizo durante siglos-, esgrimen normativa que lo impide, requieren un permiso –desde un lugar remoto con difícil cobertura telefónica–, se desincentiva la acción antrópica, es decir, eliminan aquello que forjó este espacio natural singular.

Hoy la acción antrópica llega de otra manera, pero el efecto es el mismo que antaño. Cuando se pide permiso para hacer un nuevo aparcamiento en pueblos sin espacio, se está solicitando abrir un campo libre, que permanecerá la mayor parte del año a disposición de flora y fauna. Cuando intentan aumentar la escala del negocio hostelero para minimizar la estacionalidad, se propicia la continuidad de la acción humana en el Parque. Son los hosteleros lugareños quienes pueden mantener vacas y pastos, fabricación artesanal de quesos, caminos en uso, canales, pontones y presas, porque esas actividades ya no son económicamente rentables per se.

Si a los valdeoneses y sajambriegos, que no van a levantar hoteles rascacielos, se les hace la subsistencia inviable por la normativa que aplica al Parque, es la institución quien modifica el paisaje, lo empobrece ecológicamente, porque Valdeón y Sajambre son lo que son por sus gentes. Sería aconsejable que la dirección institucional del Parque habitase allí, porque convivir es conocer.

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