Javier Callado 2025

La oportunidad de Castro Ventosa

22/10/2026
 Actualizado a 22/10/2026
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Al lado de Cacabelos se encuentra un paraje, que guarda oportunidades inexploradas para el Bierzo. En lo alto de una colina accesible, desde la que se divisa toda la comarca, aparecen unas murallas. Sus lienzos alcanzan en algunos tramos los diez metros de altura. Describen un itinerario circular en torno a un espacio de seis hectáreas. El imponente muro se ha derrumbado en algún tramo, pero conserva una entrada flanqueada por dos torres.

Este emplazamiento es germinal, pues allí se ubicó la ciudad de Bergidum, que dio nombre a la comarca, antes de desaparecer a partir del siglo XII. Si hoy existiese, la población se llamaría Bierzo. No solo bautizó a su entorno, que llamarían Territorium Bergidense, si no que la historia de León no podría entenderse sin su papel. Desde allí incorporó el reino asturiano la ciudad de Asturica, hoy Astorga. También se reocupó para los reyes de Oviedo la ciudad de Legio, hoy León, desde allí. Sin el bastión de Bergidum la historia sería otra.

Que fuese abandonado hace 900 años, que se conserve su muralla y que solo las viñas permanezcan como mudos habitantes de la meseta que la corona hace de Bergidum, de Castro Ventosa, un lugar de posibilidades extraordinarias. En el plano turístico, sus lienzos y torres, y la perspectiva circular sobre el Bierzo son recursos inexplotados. En el plano historiográfico hay un mundo por debajo del viñedo. Un lugar que no fue rehabitado desde el medievo guardará restos arqueológicos de etapas que en gran parte de los lugares fueron destruidos por las sucesivas reconstrucciones. Estamos ante un yacimiento arqueológico poco común.

Cuando el tiempo se paró allí, se iniciaba la reconstrucción del Monasterio románico de Carracedo, para lo que utilizaron sus piedras. Centímetros bajo la superficie permanecerán las huellas altomedievales de los condes del Bierzo, de los reinos de León y de Oviedo. Apenas centímetros más abajo aparecerán probablemente cerámicas bereberes encima de rastros de la ciudad sueva en la que se acuñó moneda. En el fondo, esperan los restos de la que fue ciudad romana, y antes astur, porque nadie desde el siglo XII construyó un edificio cuyos cimientos hubiesen destruido la secuencia arqueológica.

Castro Ventosa guarda la memoria de León. Por eso la Diputación tiene una posibilidad abierta para excavar y poner en valor restos que es difícil encontrar en otros yacimientos. Ahora que está en marcha el centro de interpretación de Lancia, Castro Ventosa reclama la atención institucional para poner en valor la memoria de lo que fuimos en épocas que apenas han dejado legado en otros lugares del territorio provincial leonés.

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