eduardo-bajob.jpg

Menos aspavientos

26/11/2025
 Actualizado a 26/11/2025
Guardar

La condena del fiscal Ortiz ha levantado ampollas en los medios socialistas y ha ahondado más, si cabe la brecha entre los españoles. A algunos les parece natural que un alto cargo, como el fiscal general del Estado conozca su oficio y lo ejercite con justicia y equidad. No para destrozar reputaciones o desprestigiar a nadie, por más que sean rivales políticos. Supongamos, en el caso de haber sido absuelto el zoquete, si podríamos confiar en la transparencia y equidad de la justicia.

Tanto Sánchez, como Bolaños, Alegría y toda la parafernalia del gobierno se han quemado la mano jugándola en las ordalías; asegurando rotundamente un resultado exitoso para Ortiz. Pero el presidente ha llegado más lejos, pretendiendo amedrentar a los magistrados del tribunal y a la sociedad en general.

De súbito, se le han borrado las muecas a las que nos tiene acostumbrados, se ha quitado la máscara y ha enseñado los dientes.

Conociendo su escasa moralidad y sus ardides, no va a conformarse y jugará la baza de la carta que oculta en la manga, con la poco grata figura de Pumpido. Parece que ya han tenido conversaciones que podemos imaginar; pero no nos sorprendamos si cualquier día vemos al susodicho fiscal volver a su cargo, restableciendo los datos del teléfono.

El poder del presidente del Constitucional ya lo vimos con la exoneración de Griñán y Chaves, que perpetraron uno de los mayores desfalcos de la Historia de España (con permiso de Pujol). Una cuestión de procedimiento, y a la calle sin devolver ni un duro de lo robado. Por más que hayan sido absueltos, tiene delito apropiarse de un dinero destinado a los jornaleros andaluces.

Aunque aparentemente la gente del PP se congratula por esta sentencia condenatoria, les diría que no canten victoria, ni se sorprendan si Sánchez le diera la vuelta al caso. A fin de cuentas lo que haga el presidente del Constitucional, bien hecho estará porque Cándido es una creación de los socialistas y de los populares, conjuntamente que dieron su apoyo, como acostumbran con demasiada frecuencia.

Si las reacciones de Sánchez y el entorno del gobierno ante un caso tan elemental, están siendo tan agresivas, me pregunto qué puede pasar cuando se juzgue a Zapatero, al hermano de «sonó la flauta por casualidad», a Bolaños, Leyre, la catedrática Begoña o al mismo doctor Sánchez. ¡Qué familia tan ilustrada!

Lamentable, la actitud de Feijóo que no entiende que la prioridad es echar a éste presidente y a los delincuentes de los que se vale. Si su partido se desparrama en Vox es porque la gente del PP, de su propio partido no comparte la debilidad y cobardía de su líder. Así que menos aspavientos ante lo que nos tenga reservado Sánchez.

Al final el feo y el malo acabarán con un abrazo y firmando acuerdos. Pero, dicho en román paladino, «tanto peca el que mata, como el que tira de la pata». Pactando. en Europa se llevan muy bien. Y aquí, de cara a los votantes, mucho aspaviento.

Lo más leído