eduardo-bajob.jpg

Los vencejos hambrientos

11/05/2016
 Actualizado a 11/09/2019
Guardar
Estuve esta semana en Poza de la Sal. Para ser exactos, me desvié de mi destino por ver el pueblo de Félix Rodríguez de la Fuente. Entre sus méritos está el hecho de que, aquellos seres que llamábamos bichos, pasaron a ser animales con nombre y apellido –así canis lupus (lobo)– los nidos empezaron a respetarse y las carabinas se arrinconaron en el desván. Era la Fauna.

Hoy, los programas de este género, son poco científicos y muy sensacionalistas. Imágenes descarnadas –nunca mejor dicho– de leones cazando ñus, hediondas hienas y buitres despedazando a un cervato flaco que, a mi entender, los realizadores sirven en bandeja, por la cosa del guión. No creo en la casualidad. Como los salmones de Franco, los búfalos de Blesa, los pellejos del Dr. Romero o el elefante del anterior monarca.

Entre estas salvajadas y el Partido Animalista, no me quedo con ninguno, atendiendo a sus pretensiones, que ni el propio Podemos –tan abierto a todo– pudo asumir.

Hoy el instinto va por otros fueros y, así como los ladrones usaban pistola, las armas ahora son un cuello blanco, cargo, aforamiento y, sobre todo, no andar con miserias. Robar a mansalva. Las miserias para la gente sufrida.

Como hemos visto en la campaña electoral y en la precampaña algunos de vuestros representantes ya tienen oficio; el partido de Rajoy está plagado de ‘amigos de lo ajeno’; lo mismo que los Pujoles, la familia real… y un largo etcétera.

Es lo que tiene llevar la mayoría, que es lo que todos reclaman como vencejos hambrientos. Pero si unos son convictos, los nuevos apuntan maneras y por su ambición nos llevan a unas elecciones que son una tortura y un gasto imponente. Pasar por taquilla –urna– para ver la misma película.

Caso aparte es el del risueño Garzón que, como Fausto, pactaría con el diablo por alcanzar cota de poder y dinero que, presumiblemente, sería para sanear la deuda de I.U. Si es que, para entonces, existe.

Dicen en León que no hay peor cuña que la de la misma madera. Algo que no necesita explicación.
Lo más leído