david-rubio-webb.jpg

Lo que tú quieras oír

Periodista
21/06/2015
 Actualizado a 19/09/2019
Guardar
Guillermo Zapata, el concejal ahora dimitido delAyuntamiento de Madrid, dirigió en 2006 un cortometraje titulado ‘Lo que tú quieras oír’.Trata sobre una chica a la que su novio deja a través de un mensaje en el contestador automático, una manera de cagarla como otra cualquiera, como por ejemplo publicar tuits sobre judíos y ceniceros o sobre desguaces e Irene Villa.La protagonista decide manipular el mensaje en el que su novio le pide tiempo y espacio, que es lo que se pide cuando ya no hay ni tiempo ni espacio que puedan convertir el drama en una comedia romántica, para cambiar radicalmente el mensaje, que termina siendo algo así como una declaración de amor incondicional. El corto, récord en Youtube, resulta divertido y le hace a uno pensar por qué Zapata no se dedicó al cine, terreno en el que había empezado con tan buen pie, en lugar de a la política, donde no ha demostrado ser precisamente muy hábil en sus declaraciones públicas. Hasta ahora eran las hemerotecas los principales enemigos de nuestros políticos pero, con la nueva generación recién llegada al poder, parece que son las cuentas de Twitter. Sorprende que los políticos jóvenes se den estos resbalones mientras que los tradicionales controlan mucho mejor los riesgos de las nuevas tecnologías, como demostró el PP formateando los discos duros de Bárcenas. Los tuits que le costaron el cargo a Zapata se sacaron de contexto por parte de lo que un barcelonista llamaría la caverna mediática. Al concejal y director le hicieron lo mismo que hace la protagonista de su corto: manipularon el mensaje hasta que decía lo que ellos querían oír. Practicar el humor negro, que es algo muy mal visto en este país en el que nadie ha hecho nunca chistes de la abuela del Rey, de los hábitos de su padre o de las adicciones de su cuñado, es un motivo suficiente para la dimisión de un cargo público.El dinero negro, en cambio, no. Tampoco los cohechos, las imputaciones, la malversación, la estafa, el hecho de que tu tesorero ingrese en prisión, que surja por generación espontánea un deportivo en tu garaje, que el listado de invitados a la boda de tu hija parezca el organigrama de la mafia o que el dinero destinado a los parados se lo lleven los dinosaurios de tu partido.A pesar de que yo nunca me hice fotos en la cola del paro para hacer campaña electoral (eso sí que es humor negro), a pesar de que no les vendí a los analfabetos las ventajas de mis acciones preferentes, a pesar de que no mentí descaradamente sobre los plazos de la llegada del AVE a mi ciudad ni provoqué la ruina de los mineros, la dimisión forzada de Guillermo Zapata, la posibilidad de que se pongan a analizar todo lo que uno ha dicho a lo largo de los últimos años, me hace temblar de miedo, sobre todo si al final consiguen que se parezca a lo que ellos quieren oír.
Lo más leído