Las protestas de los empleados de la Universidad de León vienen motivadas por el recorte de sus condiciones laborales. Ese recorte viene dado por la necesidad de cuadrar las cuentas de la gerencia. La gerencia las cuadra porque los gastos e inversiones para la nueva Facultad de Medicina se están financiando con parte de lo que antes era el presupuesto sin la nueva titulación. Si Medicina obliga a recurrir a fondos antes destinados a otros menesteres, solo hay una explicación: la Junta de Castilla y León está infrafinanciando a la Universidad de León para la implantación de los nuevos estudios.
La rectora de la ULE defiende que no tienen que ver; es lo normal para mantener buenas relaciones con la Junta, pero las casualidades no existen en contabilidad. Si antes había dinero y ahora no, es porque falta la aportación suficiente.
¿A qué se debe esa baja financiación? La junta propicia la llegada de universidades privadas, unas instituciones que dan acceso a títulos pagando. Como dice un líder político, son universidades para que los malos estudiantes con dinero puedan acceder a un título. También pretenden establecer redes de relaciones entre personas de las capas de población con más dinero, aunque esto solo aplica para las universidades más prestigiosas, que pueden ser tan duras o más que las públicas en su exigencia de esfuerzo. En las instituciones universitarias privadas de menos nivel se intuye el mercadeo de títulos de grado y de licenciatura. Son negocios, donde los inversores quieren beneficios por encima de una ejecutoria académica ortodoxa.
Ayer se ha conocido el pacto de gobierno del PP con Vox. Esta entente política apunta a la agudización de los problemas de financiación de la Universidad de León, pues Vox es antileonés y, además, rema a favor de la corriente empresarial en cualquier circunstancia. Si el futuro vicepresidente, de León, quiere demostrar otra cosa, ahora tiene una oportunidad de oro. Veremos los oficios de Pollán para revertir la deficiente financiación del campus leonés.
Siguiendo este hilo, será interesante ver qué le reporta a León un vicepresidente de Vox para revertir la histórica infrafinanciación autonómica leonesa, unos 800 millones de euros los últimos años, que los leoneses deberíamos recibir. Los criterios de la Ley de Financiación de las Comunidades Autónomas son claros, menos para León. En nuestro país son las autonomías quienes gestionan la mayor parte del presupuesto público. Eso hace a la Junta protagonista de la inanición económica que la provincia sufre. Pollán dice que la solución al problema no es la autonomía leonesa: que lo demuestre, si puede.