Javier Callado 2025

León, Junta y 100.000 hectáreas

28/08/2025
 Actualizado a 28/08/2025
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El fuego ha consumido más de 100.000 hectáreas de superficie forestal en León. Es la mayor catástrofe provincial en la democracia. La institución responsable de la falta de prevención adecuada, carencia de medios suficientes, mala gestión de los que hay y de no escalar el mando del operativo al ministerio, negando su presidente el nivel 3, es la Junta de Castilla y León.

No se está combatiendo el fuego en buena parte de los frentes. El incendio se apagará por agotamiento de montes sin quemar. Ignoro cuántas brigadas forestales de Castilla ha desplazado la Junta a León, ante el desbordamiento de los medios en León. ¿Habrá desplazado alguna? Teniendo en cuenta que mantuvo en espera lo solicitado al Gobierno Central, mientras ardía monte y pueblos, sospecho que no. Los medios se pidieron a la vez por tres comunidades del PP, casi a la misma hora, a Madrid. Eso apunta a una consigna política criminal, mientras León ardía.

La superficie quemada en León es el 10 % del total forestal. Es la provincia con mayor extensión de montes de España. Lo incinerado equivale casi a todos los de la provincia de Valladolid. Para León, son un recurso estratégico. Para Valladolid, no. La importancia se puede plasmar en dos cifras: el monte público de Valladolid cubre 70.000 hectáreas, el de León once veces y media más: 800.000. Lo que para Valladolid es marginal, para León es central. Por eso, permanecer en esta autonomía es un error. Hasta las cifras de montes privados demuestran las diferencias. En Soria hay 290.000 hectáreas de monte privado. En León, provincia mucho más extensa, 215.000. La clave leonesa es el monte comunal indiviso de sus pueblos. En Soria es la propiedad privada de los recursos forestales; hasta en los montes públicos, cada pino es de un particular en concreto.

En León, el monte es frecuentemente fuente de recursos no especializada, un monte mixto. En las zonas pinariegas de Burgos y Soria, por ejemplo, es un cultivo de pinos, trabajados como otra agricultura monofita. La actual Ley de Montes es lesiva para el patrimonio forestal leonés, cuya singularidad omite. En la aldea concejil semiautónoma, nuestro sistema de poblamiento, es un elemento identitario que la Junta se empeña en ignorar.

Hasta que León alcance su autonomía, se debe modificar con urgencia la Ley de Montes, para que incluya la excepcionalidad de los montes comunales indivisos leoneses. Los hay en todo León, pero no ardieron en los pueblos del sureste: desde Castellanos hasta Valverde Enrique. Allí los sembrados actúan como cortafuegos, perfectamente mantenidos por los agricultores, al contrario de los que la Junta debía limpiar.

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