Javier Callado 2025

León: actividad y paro

13/11/2025
 Actualizado a 13/11/2025
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Uno de los parámetros que aporta la Encuesta de Población Activa (EPA) es la tasa de paro. Mide la proporción de parados sobre el total de activos en edad laboral. España se sitúa en el 10,45 %, una cifra históricamente baja. 

La tasa de paro nunca llega estadísticamente a ‘0 %’, pues existe el «paro estructural». Lo engrosan quienes están en tránsito entre trabajos, así como los que habitualmente permanecen temporadas sin empleo. El paro estructural contiene una parte fija, entre el 3 y el 4 % en Europa. Hay otra que es cultural: depende de convenciones sociales. En Europa hay países con paro prácticamente inexistente, como Eslovenia (3,2 %) o Alemania (3,7 %), frente a España (10,45 %) o Suecia (9,3 %). No difiere de lo que sucede dentro de España; conviven tasas de paro de Lugo (4,72 %) o Segovia (5,46 %) con las de Granada (19,01 %) o Córdoba (18,25 %). 

La tasa de paro en León es 10,95 %, en el puesto 31º de la tabla. Dentro de la autonomía, es la peor, pues la media es el 8,68 %. Aquí una tasa del 7-8 % sería paro estructural en la actualidad. Por eso hay tensiones en el mercado laboral, pues no hay demandantes de empleo para los puestos que se requieren. Afloran los desajustes del sistema educativo, que no forma lo que demandan empresas y administraciones. De hecho, en León, aún lejos de la tasa de paro estructural, ya estamos en esa tesitura.

Por otro lado, la EPA mide también la tasa de actividad, proporción de ocupados y parados sobre la población total de 16 años o más. Esto significa que hay personas en edad de trabajar que no trabajan y que tampoco son parados. En España la tasa de actividad es el 59,3 %, según la última EPA, pero existen provincias como Ourense (47,62 %), o León (49,75 %), y, en el otro extremo, Baleares (66,73 %) o Guadalajara (64,56 %).

La tasa de actividad baja tiene un significado: no existen incentivos suficientes para retener a los individuos más dinámicos, que se van a otras provincias. En el caso de León, pondera el fuerte arraigo, por lo que los trabajadores se quedan más que en otros lugares, aun estando en paro. Que León tenga una tasa de paro alta, con una tasa de actividad baja significa que reúne dos condiciones: un mercado laboral débil y un fuerte apego a la tierra. En perspectiva, León carece de similitud con el resto de la autonomía, pues presenta la tasa de paro más alta y la tasa de actividad más baja. Nada se planificó en la Junta, que es la administración competente, a pesar de ser signo de graves disfunciones. El diagnóstico, con estos síntomas, es mal encaje autonómico. La solución es urgente: Autonomía de León, sola o con otras provincias. Que decidan ellas.

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