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Izquierda Unida, quién da más

27/04/2016
 Actualizado a 16/09/2019
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La crisis políticay la corrupción han aniquilado la capacidad de sorpresa de los españoles y la credibilidad ante el resto de mundo. Este país no es serio, ni tampoco divertido, porque la desfachatez de nuestros gobernantes la vamos a pagar cara. Ya la estamos pagando.

Ante tanta ambición, me parece inconcebible el aniquilamiento de Izquierda Unida –P.C.E.– y la frivolidad de Garzón, dejándose seducir por los cantos de sirena, de Podemos, de Iglesias. ¡Qué distinto de aquel Gerardo Iglesias, ‘Gerardín’, que una vez apartado de la política volvió a Asturias y retomó su puesto en Hunosa. Una lección del honor que no tienen para Felipe González, Martín Villa, Lucas, Barberá… y la casta que busca refugio en el senado, la banca, las multinacionales o algún paraíso fiscal.

En la época de la dictadura, el partido que llevaba la iniciativa era el P.C. aunque, mejor diríamos, los partidos comunistas, pues eran muchas las corrientes. Estaban los maoístas, pro chinos, cuyo ideario estaba plasmado en el Libro Rojo de Mao. Los trostkistas, de Trotski, que fue asesinado por el catalán Ramón Mercader, en Méjico, por orden de Stalin. Lo que quiere decir que había facciones estalinistas. El PT, la ORT, el MC, el PCT, la OPI y alguno que olvido.

Un hito en esta larga historia, y amarga, porque hubo torturas, muertes, cárcel y sufrimiento, fue la confluencia en los años 70 hacia el eurocomunismo, que suponía la aceptación de las democracias occidentales, el capitalismo y acercamiento a las clases medias: Berlinguer, en Italia; Marchais, en Francia y Carrillo. Luego la legalización y el juego dentro del marco constitucional.

Es incomprensible que al final de un camino tan largo y calamitoso,se desnaturalice e hipoteque el futuro por unos meros intereses. No es nada nuevo, basta repasar en el Génesis (1,25-28) la historia de Esaú que vendió sus derechos a Jacob por una mierda de comida.

Perdida la ética, una lección del canciller alemán, Willy Brandt: «El que a los 17 años no fue comunista, es que no tiene corazón».
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