Cuando el clima no es propicio para pasear por las calles, sobre todo si llueve, como sucede cuando estoy escribiendo esto, lo más socorrido es guarecerse en un bar, a poder ser en el barrio, donde el ambiente y la tertulia está garantizada. Pocas cosas dan tanta satisfacción como el no sentirte nunca solo mientras te sirven el café en la barra o sentado en una mesa echando un vistazo a la prensa local dando pie a lo acontecido en días pasados tanto si se trata de fútbol como de política, esta última se hace con un cierto sigilo para no herir sensibilidades entre los presentes en la tertulia mañanera, en la de la tarde me imagino que será igual, en las que la intervención de Manolo, como propietario del negocio, es la que marca la pauta. Yo, como vecino cercano al establecimiento, lo primero que hago es tomarme un descafeinado mientras cambio algunas palabras con los amigos, algunos conocidos desde que estaba soltero, como me pasa con Pablo Matosanz, al que conozco de hace mucho tiempo desde que hacía sus pinitos en el mundo laboral, al lado de quién fuera mi compañera de vida, hasta que la traicionera y repentina muerte me la llevó sin darme tiempo a despedirme, lo qué, al encontrarme con Pablo, me hace revivir aquellos años de felicidad y juventud ,mientras esperaba la salida del trabajo de ella cada día. Volviendo a los encuentros, casi podría decir los nombre de los clientes- amigos, con los que, casi a diario me encuentro. Creo que los Maxis nos llevamos la palma, a saber: Maxi, el Galeno hombre de gran generosidad, conocimiento y de alta estima entre los muchos pacientes que, día tras día, acuden a su consulta de lo que doy fe como vecino que soy. Maxi el del bar Rúa Nova, establecimiento hostelero con un buen servicio de cocina acompañado de una grata atención por amables empleados. Maxi Barthe, buen amigo, y, como otros muchos, también metido en la edad de júbilo, Profesor y notable ex político, de cuando la política era otra cosa y daba cierto reparo ostentar cargo alguno, como decía un viejo conocido, por si las moscas que todavía andaban zumbando por a los oídos de los españoles. El tocayo Maxi Barthe sigue todos años manteniendo, a capa sin espada, pero con buenos versos, el espíritu notable de la cofradía profana de Genarin los Jueves Santos, en clara competencia con los servicios religiosos conmemorando a la Santa Cena. De esto mucho se podría decir y escribir como cada año lleva a cabo el mencionado Maxi Barthe que, cuando las obligaciones familiares se lo permiten, no duda en pasar un tiempo en León con Isabel, y nos encontramos, en el ya repetido bar de Manolo, y aprovechamos para recordarnos cuando los dos nos batíamos el cobre, es un decir, el más que yo, decantábamos por la recién establecida Democracia, cada uno en el sitio que creíamos nos correspondía. No quiero acabar esta colaboración sin tener en cuenta los consejos que, sobre la adquisición de ropa interior «de hombre» en Almacenes Antoñanzas, que Villalba me hace, así como la recomendación de los colores que la misma me proporciona. Ángel Villalba amigo ante todo que, aunque no parece lo que es, si es lo que parece que es mucho parecer, buen amigo, sin circunloquios. Seguiremos tomando café junto otro ex, como es Andrés Martínez Trapiello que, junto con un servidor, practicamos una política de entendimiento entre impares, dejando las siglas a un lado y pagando cada día uno de nuestro bolsillo para que no digan.
Historias mientras llueve, que no mientras duermes
18/11/2025
Actualizado a
18/11/2025
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