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La fiesta va por barrios

17/06/2026
 Actualizado a 17/06/2026
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Ya están aquí. La pelusa de los chopos las anuncia, festivas pero no patronales que corresponderían a santos más emparentados con esta tierra.

Digamos de San Marcelo, patrón de la ciudad. Un centurión que desertó de las filas romanas para servir a Jesucristo que fue torturado y martirizado. Hay que tener en cuenta que los emperadores romanos se tenían por dioses y consideraron su actitud como un delito grave.

Otro Santo relacionado con León es el que ocupó la gruta de Valdorria, cuya romería se celebra el Primero de Mayo. Sólo por el paisaje que se divisa desde lo alto, vale la pena dejar de lado la manifestación de los comegambas sindicales.

Por su relación con la naturaleza y el mundo animal San Froilán me recuerda a San Francisco de Asís.

Cuentan que un día salió de la gruta, descendió por los peldaños de piedra y emprendió uno de sus recorridos cuando, un lobo salió de la espesura y mató a su jumento que entre otras cosas, cargaba los libros litúrgicos o laicos, que eso no se sabe. Pero de ser «beatos» la carga sería considerable.

Ante la contrariedad, el Santo sujetó al lobo y le puso con determinación las alforjas con todo su cargamento que el fiero animal portó sumiso de por vida. Una imagen conmovedora que le habría merecido ser el patrono de las bibliotecas, en lugar de San Isidoro. Pero la humildad tiene su precio.

Este Santo inquieto anduvo por Galicia y fue obispo de Lugo. Por eso se le celebra en ambas ciudades: Lugo y León. De modo que las verdaderas fiestas son las de este Obispín. Enlazan con la tradición, se sacan los pendones, los carros engalanados como «cuernos de la abundancia». Luego a almorzar con chorizo, morcilla -que no falte- cecina y jamón... regado con vino de aquí. No está mal pues de la panza viene la danza y después, una siesta en compañía. ¿Se puede pedir más? Pero aún hay que esperar unos meses. Ahora tocan las fiestas provinciales, desplegadas por todo el territorio. Es de ver cómo los caserones se pueblan, los niños corretenado sin sentido o las parejas que se achuchan en la penumbra de las verbenas.

Hace años los amigos no perdíamos ni una fiesta; acudíamos con entusiasmo y lo más bonito que buscabas, te sucedía al encontrar un amor de verano.

Algunos se casaron y tú te preguntas que has hecho de tu vida. Amores tan incendiarios como efímeros, que aún perduran en el recuerdo y una foto desvaída en el fondo de un mueble olvidadado.

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