No es que lo pasado no haya sido real, lo que pasa es que, como dice un refrán, de lo mucho que almaceno de cuando era pequeño y vivías cualquier festividad con una alegría inusitada diferente a las que, durante el año, se vivían con una intensidad esperanzadora sin esperar la recompensa que, esos seres mágicos, procedentes de Oriente según el evangelio de Mateo que, guiados por una estrella, llegaron a adorar a un niño llamado Jesús ofreciéndole oro, incienso y mirra. Aunque Mateo habla de magos y los interpreta como sabios sin enumerar ni el numero ni los nombres que, según la tradición, se cree que eran tres, Melchor, Gaspar y Baltasar que desde la Edad Media desarrolló la leyenda de su viaje desde Persia y Arabia siendo los que se adentraron en España, lo mismo que en otros países, llenando de ilusión a los niños y mayores, en forma de regalos, para premiar la conducta que durante el pasado año habíamos tenido sin olvidar los carbones que, de otra forma, vienen a dar un tiròn de orejas a quienes no se hubieran comportado como es debido y que, al despertarse el día 6 de enero, se encuentren con una caja de carbón aunque con una nota atenuante advirtiendo que este año se va a levantar el castigo pero que el próximo año no habrá perdón, en caso de reincidir en el mal comportamiento, y en el poco interés en los estudios como ha sucedido este año.
Pero como todavía estamos disfrutando de los obsequios que Sus Majestades los Reyes Magos nos han dejado con cierta generosidad para animarnos a ser mejores en lo que resta del año que acabamos de comenzar y que los niños, sobre todo, aprovechen estos días de vacaciones para fortalecer la amistad con sus amigos.
No puede uno olvidar aquellos años en los que te costaba conciliar el sueño para no encontrarte con ningún rey cara a cara y te dejara sin regalos, que entonces, no como en la actualidad, no solían ser muchos y, mayormente, consistían en prendas de vestir para de esta forma los reyes mataban dos pájaros de un tiro, aunque a los niños eso de la ropa lo considerábamos algo que no contaba como regalo, a la hora de percibir obsequios de los esperados Mágicos reyes. A nosotros lo que nos hacia ilusión eran los llamados juguetes (sobre todo los de guerra que, en la actualidad casi, por suerte, están siendo desterrados) para confrontarlos con los de los demás chicos del barrio.
Hoy las cosas han cambiado y el papá Noel, conocido también como Santa Claus llegado de otras culturas, se adelanta a la Nochebuena y la Navidad con el fin de que los escolares dispongan de más tiempo para disfrutar con los regalos y comparar, entre el día 6 y el 8 de enero, con los del resto de compañeros y compañeras pero sin que los Reyes queden fuera de la confrontación entre Noeles y Reyes, antes de que llegue el siempre temido madrugón del día de la reincorporación masiva a los estudios mirando para el calendario para ver cuándo cae la Semana Santa y, así, sucesivamente.
Yo, junto con muchos conocidos leoneses de pro (no les cito por no dejar alguno injustamente fuera), asistí a la concentración en defensa de Feve para rechazar el autobús eléctrico que nos quiere implantar, por no decir endosar, el ministro enterrando las vías en la Estación de Matallana y como dijo Isabel López, portavoz de la plataforma en defensa de la Feve: «Si tapan las vías, nunca va a llegar el tren–tranvía al centro de León», y añado, que no todas las ciudades pueden presumir de que llegue el ferrocarril al centro de la ciudad.
P.D. Los cortes se van a llevar a cabo los sábados (de 13:30 a 14 horas) a la altura de la conocida estación de Matallana todo ello como antesala de la gran manifestación convocada para el domingo 18 de enero entre el apeadero de la Asunción y la sede del Ayuntamiento de León en la plaza de San Marcelo. Que tengamos buen año.