Javier Callado 2025

El calor y el pacto político de León

25/06/2026
 Actualizado a 25/06/2026
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Los días de intenso calor que estamos viviendo de forma consecutiva no tienen precedentes en León. Noche tras noche, la mínima está por encima de los 20 grados centígrados. Es una circunstancia nueva, como las sucesivas semanas de lluvia sin nieve que atravesamos en invierno. El marco climático en León se está transformando y tiene un impacto directo, económico también, al que la región debe responder.

Hablábamos de la descontrolada vegetación de nuestros montes. Lluvia en invierno y calor en verano conducen a incendios forestales masivos. Debería propiciarse un pacto político de los partidos en León, con un conjunto de acciones que recuperen el control. Para los leoneses, que dos terceras partes de la provincia estén abandonadas a su suerte es una preocupación central. Nada tiene que ver con la de Valladolid, otra región, con circunstancias diferentes.

El calor hace también que haya que adaptar los colegios para que los alumnos no sufran condiciones extremas en las aulas. La autonomía, competente en esta materia, debe destinar recursos a la instalación de aire acondicionado y otras medidas en los centros educativos.

Además, la llegada de un sol agresivo requiere la protección de zonas urbanas como refugio. Los entoldados de la calle Sierpes en Sevilla, que van de lado a lado en la zona más alta de los edificios, es un ejemplo clásico. Todas las poblaciones con casco antiguo: León, Ponferrada, Astorga, Villafranca del Bierzo, etc tienen la posibilidad de proteger con toldos transversales ciertas zonas del paseo público. Por otra parte, consideremos que el estrés térmico de la flora local, tanto la doméstica (cultivos de cereales y huerta, por ejemplo), como la salvaje podría acabar con una parte de la vegetación. La Universidad de León podría emitir recomendaciones para mejorar las explotaciones, así como adaptar la flora urbana de parques y las plantaciones artificiales del monte. Es información que debería estar disponible para todos.

Por otro lado, en muchos lugares se sobreelevan ya los campos de placas solares, separándolos del suelo. Con ello se persigue, en unos casos el crecimiento de la hierba debajo y su explotación ganadera, en otros, compatibilizar la plantación de cultivos. León debería adoptar para adaptar, según las nuevas circunstancias: la nieve parece haber abandonado la mayor parte del territorio, pero llueve más y el sol golpea como nunca. La meteorología que vivimos hace años cambia, y debemos impulsar la adaptación de la Región Leonesa para minimizar daños y aprovechar ventajas: clima, economía, ecología y compromiso. La duda es si podemos hacerlo sin una autonomía leonesa.
 

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