El atasco en el que los políticos nos han metido es desmoralizador para los sufridos ciudadanos y el hazmerreír de toda Europa, tanto o más que el timo del ‘brexit’ a la Pérfida Albión. Definitivamente han acabado con nuestra capacidad de asombro e ironía, porque la situación es peor de la que pudiéramos imaginar hace unos meses y, a buen seguro, que la de los meses venideros. Incluso empiezo a pensar si aquello de «los demonios familiares» –que decía Franco– no tendría algo de verdad. Están provocando situaciones trágicas para los desfavorecidos, enfermos, parados, escolares, expatriados... y cuantos esperan en cualquier lista. ¡Con qué ganas vamos a pagar los impuestos para mantener a estos fantoches que dicen representarnos!
Del PP, el hombre más odiado es Rajoy. Todos los partidos, sin exclusión, disparan contra él. Pero el tío, que parece tener horchata en las venas se mantiene como si nada. Con todo, lo peor del ausente en funciones, es haberse rodeado de una gente incapaz y dañina: Báñez, Gallardón, Wert, Bárcenas, Jorge, Mato y un largo etcétera.
La estolidez de Rajoy, contrasta con las veleidades del PSOE. En su afán, Sánchez habla, se contradice, calla, oye pero no escucha. Vamos, que brujulea como los otros. Felipe –que debiera estar ya fuera por negociar con genocidas– dictamina y con él, Guerra y Vara. «Deja gobernar al Rajoy»; sólo les falta decir que es el mejor.
Armengol e Iceta le instan a que postule como candidato para hacer el paripé, porque no va a salir. En cuanto a la militancia, el pueblo que sufre y espera, exige un no rotundo y un puede ser a Rajoy, intentando vencer la repulsión.
Y, por su parte, Ximo, que en su ‘comunitat’ ha visto de todo, recomienda una abstención controlada, despistada, para que el PP salga de una p... vez. Lo cual, bien pensado, no sería mala solución para Sánchez, Susana o el que venga. Ahora le damos paso; después volveremos nosotros; luego el PP de nuevo y otra vez nosotros vendiendo otra ver lo del cambio. Hoy por ti, mañana por mí. Pero nunca por el pueblo humillado y que aún les vota. Entonces, tienes derecho a aburrirte, pero no a quejarte.
Brujuleando
13/07/2016
Actualizado a
18/09/2019
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