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El aquelarre

24/06/2026
 Actualizado a 24/06/2026
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Como dicen los gallegos: «Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas». Y tienen mucha razón. Están las de toda la vida y otras que se han reproducido, con mezquindades corregidas y aumentadas. Anidan en los despachos públicos; Begoña quiso varios; otros Ábalos de uso múltiple, como el DAO y Zapatero, el Holandés errante, otros tantos. Únicamente quedó sin despacho el hermano de Sánchez, porque no sabía dónde quedaba.

Entre tanta morralla, deslealtad e ineptitud no hay a dónde mirar. Pero me ha llamado la atención una injusticia flagrante que pone de manifiesto la discriminación e intolerancia hacia los disidentes, por parte de los que deberían ser servidores públicos. 

Siempre pensé que las autonomías iban a ser el saqueo de España. Competencias como Sanidad, Economía, Orden Público y Educación no pueden encomendarse a entes inútiles y corruptos. La brujería se ha convertido en instrumento útil para los separatistas, que aprovechan las miserias Sánchez para darle la pomada, a cambio de ganar más poder y recursos que nadie; pero los españoles le restamos importancia. ¿Cómo es posible admitir que un politicastro catalán –Torra– diga que el español es la lengua de las bestias. En respuesta, podríamos decir que escuchando a Pujol, el catalán sería una lengua de gangosos. Pero no somos de esa catadura y no lo decimos.

La cábala ya no está sólo en las altas esferas del poder. Ha descendido a nivel de suela de zapato. La persecución es tal que Barcelona es un nicho de rastreros espías y delatores propios de la Alemania nazi: Policías, maestros y confidentes, para segregar a los niños que se comunican en español. 

Se mire como se mire, es una campaña de exterminio. Para exterminio, dicho sea con claridad, están los crímenes de los terroristas vascos, que campan entre honores y homenajes. Una vez que matas, no serás ex terrorista, ni ex violador el que ha violado... Aunque te aúpen a este gobierno. La insidia es una enfermedad incurable y contagiosa.

En estos momentos los jóvenes españoles se desvelan, estudiando noche y día, para sacar buenas calificaciones en la Ebau, acceder a la universidad y estudiar una carrera vocacional. Un día serán trabajadores que ya vamos necesitando: Médicos, ingenieros, economistas, juristas y maestros. Etc.

Enfermos muy graves están los indignos profesores que han suspendido a más de 60 alumnos en Bilbao, con un cero por no tener el nivel de vascuence exigido. La tragedia para estos jóvenes es ver como les bajan la nota y les cercenan la posibilidad de optar a su carrera.

Para mayor Inri, se trata de un colegio religioso –religioso digo–. Pero de la iglesia vasca, poco podemos esperar. Los curas ocultaban a los etarras y sabían de sus crímenes. Además, oficiaban funerales cristianos, convirtiendo la misa en un aquelarre, orquestado por dos nigromantes: El obispo Setién y el Jesuita padre Arzalluz. Amén.

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