Javier Callado 2025

‘Ad legionem’ y la ley de patrimonio

14/05/2026
 Actualizado a 14/05/2026
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La decisión del Ayuntamiento de León de aprobar la prolongación de un vial sobre un yacimiento arqueológico singular arrasándolo es un disparate. Es una afirmación que afecta a cualquier bien del patrimonio histórico, que debe ser conservado, tal y como afirma la Constitución Española en los artículos 44 y 46. La Junta de León y de Castilla es la encargada de adoptar las medidas según su Estatuto en el artículo 16.17.

El atentado contra el patrimonio del que hablamos se sustancia en el yacimiento arqueológico de Puente Castro, donde se encontraba la ciudad romana en la que vivieron quienes acompañaban a la unidad militar acantonada dentro de las murallas de Legio. De esta manera, Puente Castro y León nacieron como entidades separadas, pero interdependientes y cercanas. En realidad dos caras de la misma moneda: el militar, por un lado, y su familia, por otro. Podemos afirmar que esta decisión del pleno municipal tiene un punto de suicidio, de amputación de los orígenes de León.

Si resulta lamentable en todo caso, en éste lo es más, puesto que bajo el suelo de Puente Castro son los restos de una ciudad de servicios ligada a una legión, caso solo similar a otros dos en Europa, que conozcamos. Aquéllos se encuentran en la vieja frontera de los ríos Danubio y Rin, entre Roma y los pueblos motejados como «bárbaros». La ‘cannaba’ de Carnuntum, en Austria, se despliega como un parque arqueológico con reconstrucciones de época. Ad Legionem podría ser una palanca para cambiar el perfil periférico de Puente Castro mediante algo similar, convirtiéndolo en un núcleo cultural; más si tenemos en cuenta que se ubica en el Camino de Santiago y al borde de la ronda de León.

La decisión de impulsar la nueva carretera sobre el yacimiento arqueológico es una opción al servicio del populismo (arañar unos votos en un barrio), pero en contra de los intereses de medio y largo plazo de la ciudad de León. Va en contra de cualquier «proyecto de ciudad», expresión que en boca de algunos resultaba ya pomposa por la escasa visión global sobre la aglomeración urbana leonesa. Que una de las bazas fuertes de la ciudad legionense es la cultural resulta evidente a estas alturas.

En todo caso, nunca es tarde para reconocer un error y optar por ese desarrollo de la ciudad arqueológica romana que implique a la universidad, la Junta, el Ministerio de Cultura y la ciudad. El ayuntamiento debería ser el impulsor, lo que vendría a redimir a esta corporación demostrando que sí, que hay un proyecto de ciudad más allá de rascar unos votos para pasado mañana. El testimonio de un origen que hibrida lo ástur y lo romano espera en Puente Castro.

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