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Los sesenta "moridos de amor por Babia"

Los sesenta "moridos de amor por Babia"

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Fulgencio Fernández | 08/11/2020 A A
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Los sesenta "moridos de amor por Babia"
LNC Domingo Grandes personas de Babia ha llamado Ángel Manuel García a la recopilación de singulares personajes de aquella comarca, dos de cada uno de los pueblos de la comarca, un gran calecho de historias
Adelaida Constanza Valero Taladriz, nacida en La Cueta en 1907 y fallecida en Santa María del Puerto (Somiedo) en 2004, casada, con cuatro hijos y de profesión labradora, es la primera de los personajes de Babia que un paisano suyo, Ángel Manuel García, ha elegido para su trabajo ‘Grandes personas de Babia’, la última de las incorporaciones a su blog cosasdeamga.es

- He seleccionados a dos personas de cada uno de los 29 pueblos de la comarca de Babia, es decir, 58 paisanos míos, ya que soy de Cospedal. En algunos pueblos tenía más de dos opciones y en otros tenía problemas para elegir, pero así era como decidí hacerlo... ah, y que ya hayan fallecido.

Así explica Ángel Manuel García Álvarez (Amga) cómo ha planteado el trabajo, reconociendo que puede haber otros personajes u otra forma de selección, «pero ésta es la mía; con un criterio, que fueran gentes que han trascendido más allá de sus pueblos y su comarca, al margen de sus profesiones, origen, etc».

Y Adelaida la de La Cueta es un buen ejemplo de esta filosofía pues se trata de una mujer de gran sabiduría popular, gran trabajadora en el campo y con el ganado, que no salió de la comarca pero sedujo con su conversación y su vida a todo el que la conoció, como puede ser el caso del escritor Luis Mateo Diez, que la llevó a una de sus novelas —’ Las estaciones provinciales’— o al andarín televisivo, cantante y diputado José Antonio Labordeta, que mantuvo con ella una inolvidable entrevista para su programa ‘Un país en la mochila’, que comenzaba con un piropo de Labordeta: «¡Qué ojos más guapos tiene, Adelaida».

- Si fueran más feos, pero vieran, más los querría; responde esta mujer que en sus últimos años estaba prácticamente ciega.
«Con la nieve luchaste / una lucha sin igual, / por muertes marcada / de vecinos y familiares / en avalanchas asesinas», dice uno de los versos del perfil biográfico que Ángel Manuel García realiza a cada uno de los personajes, para completar unos escuetos datos biográficos y la foto.

El autor de la selección colabora en diversos medios, como la revista Esta tierra, algunos de sus textos etnográficos han sido llevados a los paneles de los murales de Sierra en Lago, pero sobre todo los vuelca en su completo blog, cosasdeamga.es, con muchas historias y estudios sobre Babia y también temas de León, Zamora y Salamanca, «pues soy muy defensor del viejo reino, de nuestro reino de León»; explica quien en este mismo blog se define como: «AMGA es un artista sin tierra, sin rumbo. Vagando por el mundo, con un único destino sobrevivir y pasar el tiempo lo mejor posible. Un bohemio encerrado en un mundo que a veces querría cambiar y no puedo, resignándome y adaptándose con lo que hay en cada momento. Una evolución pura y dura». Recuerda que ha tenido un buen número de oficios y trabajos, primero en Babia, después donde la vida le va llevando: «Desde ganadero, apicultor, ayudante de mecánico y ayudante de panadero cuando estaba en el pueblo. Y cuando me vine a la ciudad fue operador de fotogrametría, delineante cartográfico, auxiliar de topografía, inversor, masajista, conserje, limpiador y desempleado». Lo que él llama «un continuo aprendizaje».



Los últimos meses de este camino los ha dedicado a esta selección de 58 grandes personas de Babia, en la que existe gran variedad de personajes. «Que sirva de un pequeño homenaje a personas que por sus circunstancias, modo de vida o particularidades eran conocidas y que sobresalían del conjunto de las demás personas del pueblo». Antes se había puesto en contacto con las familias y si en alguno de los elegidos no tenían interés en que aparecieran en esta ‘antología’ el autor lo respetó.

la diversidad de los personajes elegidos puede comprobarse en la de las profesiones que tuvieron: labradores, panaderos, ganaderos, mineros, carpinteros, veterinarios, un buen número de maestros ‘babianos’ (famosos y valorados), un par de capadores, vaqueros de alzada, religiosos, policías, militares, sastres, comerciantes, serradores, jornaleros, pescadores, herreros y hasta un pintor —de brocha fina— como decían entonces.

Profesiones y personajes que atesoran, a su vez, un buen número de historias de todo tipo, ejemplares. Desde gente como Adelaida al catedrático y exiliado Guzmán Álvarez, el inventor de la expresión «moridos de amor por su tierra» que bien puede aplicarse a la totalidad de los personajes que aparecen en la selección .

Hay 58 historias detrás de ellos. De todo tipo; Alfredo García, de Lago de Babia, fue asesinado por ETA con tan solo 29 años, panaderos que recorrieron toda la comarca o el veterinario, atento a todas las ganaderías, como Ángel Morán. Mujeres como Aurea, ganadera y abuela de Babia; pastores como Benigno, que empezó de zagal y se convirtió en personaje imprescindible para los rebaños del Conde de la Oliva.

Y si hay pastores, tierra de ellos es, no podían faltar vaqueros de alzada, como Cesáreo el de Torrestío — «Ni de León / ni asturiano, / un mundo aparte / fuisteis los de alzada, / ambos repudiados, le escriba Amga—, cocineras, hosteleros... o tipos tan singulares y polifacéticos como el recordado Javier García Miranda: Piloto, medico, constructor y deportista. El desarrollo de los deportes acuáticos en el pantano de Luna tiene mucho que ver con este madrileño con raíces en Villasecino. Piloto en la guerra civil, con grado de alférez, después militar, médico... «El Club Náutico de León / fuiste socio fundador, / y también presidente / a nivel nacional. / Hiciste una gasolinera / la única de Babia». Y dado que antes había sido director de una constructora se convierte en el único empresario de esta selección en la que figuran todavía profesiones en franca extinción, como los capadores. Lo fue, por ejemplo, Secundino el de Meroy. Senén el de Candemuela empezó como pastor y se hizo maestro, contó sus aventuras de rufián babiano en un jugoso libro de memorias y la vida de otro maestro, Paulino Rodríguez, la cuenta el documental ‘La escuela fusilada’. Y hablando de oficios ‘babianos’, no faltan en la selección los músicos populares, con Magín y Pergentino. Y muchas más, que están en el donde vive la lista de los 58 de Babia, un calecho de vidas.
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