La ruta que se va a realizar se encuentra en el límite de la localidad de Oville perteneciente al municipio de Boñar con la de Montuerto, del municipio de Valdepiélago. Ambas localidades comparten esta montaña cuyo punto más elevado es el pico Pradollano que domina las cumbres de las tierras a su alrededor. En una ocasión anterior se publicó la ascensión de estas mismas cumbres desde el lado opuesto, el de Montuerto.
Conviene mencionar también que hay algunas personas que a esta zona la denominan con el nombre de las Peñas del Doctor, ya que un médico que vivió en el entorno ascendía a ellas en muchas ocasiones. Se trata de una ruta apta para cualquier época del año, aunque en invierno es necesario tener cuidado con las condiciones climatológicas, en especial la nieve y el hielo que pueden dificultar la ascensión.

Desarrollo de la ruta
Comienza la ruta en la localidad de Oville, donde se sale en dirección Sureste en la parte media alta del recorrido, a la izquierda de donde hay una fuente, por un camino que asciende sin demasiado desnivel y al poco de salir se encuentra una bifurcación donde se va a seguir por la izquierda para continuar ascendiendo poco a poco y ver abajo el valle y el cauce del Serrón de la Forada, que es el arroyo que baja de las peñas de Campoyagua, con sus respectivos afluentes más pequeños, algunos reducidos a simples vallejos que se van bordeando de acuerdo con la orografía del terreno teniendo que seguir siempre en dirección Sureste, aunque haciendo vueltas pequeñas acopladas a la forma de esos valles.
Tras haber caminado poco más de medio kilómetro desde la salida es necesario vadear el arroyo que baja del alto de la Colina, pasando bajo la roca caliza de las montañas que se van a ascender. El camino continúa subiendo y con una mayor altura se van viendo en el fondo del valle tanto las construcciones de Oville, como la ermita de san Pelayo en el lado opuesto del arroyo y bastante arriba.

Tras casi dos kilómetros de haber iniciado la ruta, el camino gira hacia el Oeste bordeando un arroyo diferente, el de Oville, que se va a unir más abajo con el Serrón de la Forada. Es entonces cuando la vista se dirige a las atas montañas que están coronadas por la caseta de vigilancia forestal del Cueto de Boñar, se llega entonces a la zona más elevada y el camino deja de subir con tanta intensidad para hacerse algo más suave.
El camino continúa entre praderas, matorral y arbolado con alguna subida tras la parte llana hasta encontrar un desvío que va a la cabaña del Janetín bajo las peñas que se van a subir. Si embargo no se va a seguir el camino y en este punto se presentan varias opciones, por un lado, ya que se va a ascender a las peñas, se podría subir por la parte alta en el límite de la roca y el matorral. Esta opción no es aconsejable ya que hay partes con maleza y otras con pedreros que se andan muy mal.

Otra opción pasa por ir hacia el abrevadero existente y continuar sin perder altura entre el matorral y el problema es que las sendas y trochas no están bien definidas pudiendo dar lugar a confusiones. La referencia debe ser la collada de Valdehorias que se ve al fondo y llegar hasta allí, donde hay una alambrada puede servir de ayuda porque en esa zona las sendas están mejor marcadas. Para muchos esta es la peor parte de la ruta y por ello se debe escoger bien el camino, aunque todo depende del estado del matorral, el barro que pueda haber por debajo y cómo estén de marcados los caminos.
Una vez en Valdehorias o algo más arriba solamente queda subir por buenas trazas de sendero que llegan a la base de la Lica del Cielo y en la collada existente, donde se pueden encontrar trincheras de la guerra, tomar un sendero hacia la derecha entre la hierba y la roca que sube hacia la peña Corbero. Para otros esta es la zona más peligrosa porque se camina sobre el abismo y aunque, a veces puede despistarse el sendero, no es fácil perderse, solamente hay que subir por donde sea posible pues los primeros tramos son un poco aéreos y entre roca, al llegar a la Peña Corbero el camino ya es más evidente y a partir de entonces solamente hay que subir y bajar por la cresta sin lugares estrechos o empinados. La zona emtre la Lica del Cielo y el pico Corbero no es aconsejable subirla con lluvia, nieve o hielo debido a lo resbaladizo del terreno.

Al final, tras una última subida se llega al pico de Pradollano, donde se encuentra un vértice geodésico, desde donde la panorámica es excelente, divisando todas las cumbres y valles del entorno, en especial Peña Galicia, el Pico de Valdorria, el Polvoredo, el Bodón, Cueto Ancino, el Susarón, los picos de Mampodre, las Peñas Pintas y la visión de la montaña leonesa más extraordinaria que se puede contemplar desde tan céntrico mirador.
Continuando por la cresta se sigue andando entre rocas con algo de hierba para ascender posteriormente hacia la Peña del Tejo y antes de llegar a ella se sale a la derecha de las Colinas bajar hacia el valle, llegando en un descenso hacia unas suaves praderas donde existe un suave collado entre la Peña del Tejo y el Alto de la Colina al que se sube fácilmente.
Desde este alto se toma una vereda entre escobas que enlaza con un cortafuegos, aunque existe la posibilidad de bajar directamente arroyo abajo, se ha optado por bajar entre los cortafuegos existentes en el pinar que descienden sin complicaciones hasta la parte alta de Oville y a continuación se desciende hacia el punto donde se inició la ruta, que en este lugar finaliza.

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