"Somos una especie de resistentes de una forma de vida de los comercios de barrio"

La mercería Derlys, ‘toda una vida’ en el barrio leonés de El Crucero, va a cerrar sus puertas en unas semanas, es el último resistente del edificio y Pilar, su dueña desde hace 40 años, una de las resistentes de una forma de vida que toca a su fin

26/04/2026
 Actualizado a 26/04/2026
La imagen no ofrece ninguna duda, la estampa de una mercería y quien la regentó en los últimos cuarenta años en El Crucero, Pilar Andrés. | SAÚL ARÉN
La imagen no ofrece ninguna duda, la estampa de una mercería y quien la regentó en los últimos cuarenta años en El Crucero, Pilar Andrés. | SAÚL ARÉN

La vieja expresión de "un comercio de toda una vida" podría tener, en el caso de la Mercería Derlys, la variante de "un comercio de al menos dos vidas". Y de casi un siglo de andadura.

  • No sabría decir cuántos años llevaba abierta esta mercería pues yo la alquilé en 1986, hace cuarenta años, y ya estaba abierta, era del dueño de este edificio donde seguimos...

Hace una pausa Pilar y remata la frase de "donde seguimos" con un "y ahora nos vamos, ya somos lo único que queda abierto en el edificio y están esperando que nos vayamos para tirarlo y hacer nuevos pisos... es lo que hay".

Pilar Andrés Villanueva en su rincón de los arreglos y la plancha; dice que en los últimos tiempos los arreglos es lo más solicitados
Pilar Andrés Villanueva en su rincón de los arreglos y la plancha; dice que en los últimos tiempos los arreglos es lo más solicitados. | SAÚL ARÉN
  • Si llevas aquí 40 años... te hiciste cargo de la mercería muy joven.
  • Era mi primer trabajo y me hubiera gustado que también fuera el último, pero no ha podido ser. A ver por dónde tiramos hasta la jubilación, que ya no me falta mucho.

No tiene Pilar Andrés Villanueva datos concretos de las mercerías que pueden quedar abiertas en León ciudad y la provincia. "No te sabría decir, porque te hablan de unas y otras, generalmente para comentar que cierran, y creo que ya somos muy pocas; una por el centro, creo que otra en Trobajo, cerró una en San Mamés y la mía, que está y no está".

  • ¿Hasta cuando?
  • Un par de semanas o tres; a ver si podemos ir dando salida a algo de material, pero no va a ser mucho.
  • ¿No tienes ofertas?
  • Realistas no, de los que buscan chollos, como siempre. Vino uno y me ofreció dos mil euros por lo que tengo aquí; ya le dije, más de dos mil euros tengo solamente en hilos, que me han costado a mí, ya no te digo a la venta.

Derlys mantiene la estética de "mercería de toda la vida"; Pilar así lo ha querido y presume de ello. "Está prácticamente como la encontré cuando la cogí en traspaso en 1986; con las estanterías típicas de las mercerías, los muestrarios de los hilos, mostradores, dedales, alfileres, agujas... lo de toda la vida. Lo único que tuve que cambiar fue el suelo y lo volví a poner de madera, me gusta así, como un comercio de barrio, del Crucero.

  • Las viejas mercerías solían ser también droguerías.
  • Y ésta lo fue, pero llegó un momento que no había salida para los productos de droguería y apostamos por la mercería de toda la vida.

Dice Pilar que van cambiando mucho los tiempos para el negocio y para el barrio; que cuarenta años dan para ver muchas cosas. "Antes venía la gente por un botón y lo tenías, ahora si lo quieren tienen que cambiarlos todos; se vendían muchas cintas, telas, agujas de coser, calcetines, pantys, aquellas fajas...

  • ¿Y ahora cómo ha ido cambiando?
  • Ahora lo que más se hace son arreglos, coser y esas cosas, pero también hay competencia, los negocios que quedan se dedican fundamentalmente a los arreglos, mercerías como tal ya te he dicho que muy poco.
Derlys, un nombre histórico en El Crucero, camino de un siglo existencia llega a su final
Derlys, un nombre histórico en El Crucero, camino de un siglo existencia llega a su final. | SAÚL ARÉN

Y Pilar Andrés reconoce que lo que más ha cambiado es el barrio; "cuando llegué hace cuarenta años era el barrio ferroviario, obreros de El Crucero y hoy es el barrio leonés con más nacionalidades entre sus gentes. No hay más que ver los negocios que quedan, especialmente los bares, que están todos en manos de gentes llegadas al barrio desde lugares muy diferentes.
Aclara Pilar que no hace ninguna valoración sino la constatación de lo que ha ido ocurriendo. "Hablando por mi te diría que no he tenido prácticamente ningún problema; simplemente te cuento lo que es una evidencia, quédate un rato a la puerta y lo comprobarás tu mismo.

Pilar Andrés Villanueva sigue rodeada de las tradicionales estanterías y productos de mercería, le queda mucho material en su liquidación
Pilar Andrés Villanueva sigue rodeada de las tradicionales estanterías y productos de mercería, le queda mucho material en su liquidación. | SAÚL ARÉN
  • ¿Y el nombre?; no es muy común lo de Derlys.
  • El que tenía cuando lo cogí en traspaso; ya era una mercería, ya lo conocían en el barrio y me pareció lo más oportuno mantenerlo. La historia no te la cuento con seguridad pero creo que el dueño inicial había sido emigrante en Argentina y le gustaba ese nombre pero no tuvo hijas; su hijo se lo puso a su nieta y también a la mercería... y ahí sigue, imagino que la familia del propietario se quedará con el cartel, que también es el que original.

Hablamos del cambio que ha sufrido el barrio, le recuerdo un exhaustivo reportaje de nuestros colegas del digital iLeón, precisamente en el barrio del Crucero, hace tan solo cinco años. Recorrieron, negocio a negocio, las catorce calles más comerciales del barrio y el resultado era realmente significativo. "En estas calles se han contabilizado un total de 228 establecimientos de todo tipo (...) 108 establecimientos se encuentran cerrados, la mayor parte de ellos ni siquiera se venden o se alquilan. Esto implica que más del 47% de los establecimientos dentro de esta zona de El Crucero están cerrados".

Una frase nada extraña en los viejos comercios de la ciudad y barrios como El Crucero, las ofertas el Derlys se multiplican en su escaparate
Una frase nada extraña en los viejos comercios de la ciudad y barrios como El Crucero, las ofertas el Derlys se multiplican en su escaparate. | SAÚL ARÉN

"No hace falta que me lo cuentes", reflexiona Pilar, pues ella misma es vecina del barrio, "vivo aquí al lado y he visto cómo iban bajando la trapa, cómo cambiaban de dueño". Precisamente, justo enfrente de su mercería hay un comercio realmente singular, protagonista de un reportaje en La Nueva Crónica hace unos meses. Es el de Heradio García, que con 94 años se dio de alta nuevamente como autónomo y en una antigua tienda de El Crucero, Calzados Cano, buscaba darle salida a la ingente cantidad de productos que había ido acumulando como coleccionista de relojes, sobre todo".

En el número 5 de la calle Doctor Fléming de El Crucero ya solo aguanta en pie la Mercería Derlys, por poco tiempo, la piqueta está acechando
En el número 5 de la calle Doctor Fléming de El Crucero ya solo aguanta en pie la Mercería Derlys, por poco tiempo, la piqueta está acechando. | SAÚL ARÉN

También Pilar busca darle salida a "otra ingente cantidad" de productos de mercería, de primera calidad... "Sigue habiendo un poco de todo pues pensaba poder llegar al final...".

Pero en unos días bajará la trapa y, la parte positiva, podrá pasar más tiempo en su Grulleros natal, el pueblo desde el que llegó hace cuarenta años para hacerse cargo de aquella mercería que hoy se ve condenada a ese titular tan repetido: "Cierra la última mercería..." en este caso del barrio de El Crucero.

Pronto sonará el ruido del derribo.

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