Fue en el Boletín Oficial de Castilla y León del pasado 9 de octubre donde la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta revelaba los requisitos de su línea de subvenciones destinadas a financiar la preproducción, producción y distribución de largometrajes de ficción y pilotos de serie de animación y de televisión. «El beneficiario deberá desarrollar las actividades subvencionadas con pleno respeto a los principios de objetividad, neutralidad institucional, pluralismo y servicio al interés general, por lo que no podrán destinarse los fondos públicos concedidos al amparo de esta convocatoria a actuaciones que impliquen adoctrinamiento ideológico, propaganda partidista o apoyo expreso a opciones políticas concretas», recoge la orden, según informaba Europa Press este lunes.
Sin especificar los criterios a los que se recurrirá para determinar si una producción responde a un «adoctrinamiento ideológico», lo cierto es que el veto sí responde a la línea de trabajo del consejero Alberto Díaz Pico. Desde su toma de posesión el pasado mes de junio, Díaz Pico marcó las distancias con su predecesor, Gonzalo Santonja, mostrando su intención de alejar a la Consejería de la «ideologización» y la «progresía».
Las reacciones
Como era de esperar, la noticia ha causado revuelo, generando la reacción de algunos miembros de la clase política que han sido recogidas por Europa Press. Es el caso del secretario general del Psoe en Castilla y León, Carlos Martínez, que puso de relieve la necesidad de «defender la libertad para crear» tras conocer el «intento de censura» por parte de Vox. «¿Y quién decide qué es adoctrinar? ¿Hablar de igualdad, feminismo, diversidad o memoria democrática?», se preguntaba el soriano en una publicación de la red social X, asegurando que «el derecho de libertad de expresión y creación artística que consagra la Constitución es demasiado progresista» para el partido de Díaz Pico y acusando a su socio de gobierno, el PP, de permanecer «callado» y ser «cómplice».
Durante un acto público del presidente del Gobierno en Burgos celebrado este pasado miércoles, Martínez lamentó que la Junta haya sacado «el boli rojo de la censura» con la cultura. «Nos jugamos el futuro o el pasado», añadía entonces. Por su parte, el ministro de Transportes Óscar Puente se manifestó también a través de X. «Yo pensaba que la dirección artística de una película solo la decidían los gobiernos en las dictaduras», publicaba: «Va a ser verdad que en España hay una dictadura, pero en Castilla y Léon concretamente».
Mientras tanto, el ministro de Cultura Ernest Urtasun anunció en Barcelona que recurrirá a los tribunales la citada orden. «Tratar de condicionar las ayudas que se dan a la creación en nuestro país a criterios ideológicos y políticos es una forma de censura que no pienso tolerar», expresó tras visitar una exposición en el Palau Robert: «Como ministro de Cultura no voy a tolerar que ninguna administración de nuestro país trate de ejercer la censura a través de las convocatorias de apoyo a la creación».
La ministra de Igualdad Ana Redondo acudió también a X para pronunciarse: «No quieren impedir ‘adoctrinamiento ideológico’, quieren adoctrinarnos con su ideología fascista. Los que se dicen defensores de la libertad, en cuanto tocan poder, lo que hacen es censurar la libertad artística y de creación. Adiós, Seminci, adiós».
Sigue la ‘película’
Y es que la Semana Internacional de Cine de Valladolid, que se erige como la cita cinematográfica más longeva de la comunidad, está estos días en el punto de mira. A pesar de recordar que la aportación autonómica a la Seminci se mantiene en los presupuestos de 2027, Díaz Pico consideró –dos días antes del comienzo del festival, el 23 de octubre– que el evento «tiene mucho que mejorar en neutralidad ideológica» y se mostró crítico con los «sesgos ideológicos» que atribuye a la Administración central. «Nosotros apostamos por la libertad de creación de los creadores de Castilla y León, nos gustaría que todos los creadores de España tuviesen la misma libertad y no estén sometidos a los sesgos ideológicos que impone el Ministerio de Cultura actualmente», dijo el consejero, reflejando que los recursos públicos «no deben financiar posturas ideológicas ni propaganda política».
A su vez, tras las acusaciones del Psoe al alcalde de Valladolid de estar «con la censura» a la Seminci, el 'popular' Jesús Julio Carnero, que gobierna en la ciudad junto a Vox, defendió la cita como «un espacio de libertad» en el que «no hay cine ideologizado». Confirmando el apoyo «total» del gobierno autonómico, describió las críticas del consejero de Cultura como «opiniones personales». «El cine es una expresión artística y la expresión artística, por definición y por antonomasia, es libertad», reflexionó: «Y la libertad se expone, se manifiesta de la manera que considera ella en sí misma».
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, mostró este mismo jueves su apoyo a Díaz Pico, recurriendo a lo estipulado en el documento oficial. «En el punto 19.2 viene claramente que nuestra actuación debe guiarse por los principios de libertad, eficiencia y austeridad, rechazando cualquier intento de imponer sesgos ideológicos, dirigir el pensamiento de los ciudadanos o condicionar su libertad de juicio», detalló: «Todos los proyectos que respeten la libertad y que tengan como elemento fundamental la calidad son bienvenidos en nuestra comunidad autónoma y será esa comisión de expertos la que haga la ponderación adecuada». Además, preguntado por la posibilidad de que una cinta como ‘La bola negra’ accediera a las ayudas, el portavoz respondió que «seguro que sí».
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