En el límite entre las comunidades de Aragón y Navarra se encuentra una cumbre no demasiado elevada para los Pirineos, ya que no llega a los 2000 metros, pero tiene una vista panorámica extraordinaria a varios macizos de la Cordillera. Santiago Morán la definiría como un balcón que mira a los paisajes y cumbres de los Pirineos.
Como toda cumbre que se ve desde dos lugares diferentes este pico tiene dos nombres, desde Navarra se llama Txamantxoia, mientras que desde la parte oscense lleva el nombre de Maz o Maze. El terreno por el que se va a caminar pertenece al Parque Natural de los Valles Occidentales, un parque natural español situado en el extremo más occidental del Pirineo aragonés, en la comarca de la Jacetania.

La subida a esta cumbre se puede realizar por varios puntos, el más directo es el que se propone aquí aunque hay otro que parte del refugio y sube el hayedo y el pinar hasta el collado de Aztaparreta, donde el sendero se difumina y se hace un poco complicado de superar, para seguir a la cresta coincidiendo con la ruta propuesta para llegar a la cumbre. Otra alternativa es más larga, debiendo partir de la propia carretera, más allá de lo aparcamientos en dirección Ansó para tomar el camino de Maz, subir por ese camino al collado de Maze pasando a territorio de Navarra por la Borda de Malarrés y subir haciendo grandes revueltas hasta la loma y desde allí subir directamente y con poco desnivel a la cumbre.
La subida al pico Txamantxoia fue realizada hace años por el grupo Yordas haciendo dos recorridos diferentes por parte de los montañeros.

Desarrollo de la ruta
Al llegar desde Ansó a los alrededores del refugio de Linza existen dos aparcamientos, uno más antes de llegar al refugio y otro en el propio refugio. Entre ambos sale un sendero desde la carretera en dirección Norte, a la derecha del barranco de Maz, que sube por unos prados y, entre la señalización existente, se ve una señal que indica la subida al pico Maz y por allí se sigue el sendero que discurre por praderas y más tarde se adentra en un hayedo muy sombrío, que en estos calurosos veranos resulta de agradecer. La senda siempre es ascendente y en algunos tramos bastante pendiente.

Durante una larga parte del recorrido la ruta va entre hayas frondosas para cambiar según se va subiendo, a pinos que al principio alternan con las hayas y según se va alcanzando la loma son cada vez más escasos, para llegar a la cresta donde ya no existe arbolado y se camina sobre roca, aunque por un sendero evidente. A continuación, la senda cambia de vertiente pasando a terreno navarro y realiza una suave subida de acercamiento para subir al final directamente a la cumbre alcanzando la cima del Txamantxoia o Maz.
En la cumbre hay un vértice geodésico y un buzón metálico con forma de montañas y que suele atraer los rayos de las tormentas. Desde la cumbre se contemplan gran cantidad de cimas aledañas como la Mesa de los Tres Reyes, el Petrechema, el Acherito y en Francia el Pico Anie, la sierra del Alano y muchos más. Desde la cumbre se puede descender a un saliente desde donde se contemplan perfectamente las cimas citadas.

El descenso se va a realizar por el mismo camino de subida que no reviste mayor complicación que la de seguir la señalización de las manchas verdes y blancas en los árboles hasta volver, pasando por el albergue, al punto de inicio, donde finaliza la ruta.

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