El Taillon es una de las cumbres más coronadas por los montañeros en esta parte de los Pirineos, sobre todo porque es una cima que supera los tres mil metros y no tiene complicaciones técnicas, solamente afrontar el desnivel de cerca o más de mil metros. La forma más sencilla de llegar a esta cumbre es desde Francia, utilizando la carretera que une Gavarnie con el Col de Tentes, un aparcamiento grande y gratuito, pero que suele llenarse por lo que hay que madrugar, ya que son muchas las personas que desean subir a este pico o realizar alguna de las rutas y travesías existentes en el entorno. En sus alrededores hay un panel explicativo de la geología de la zona que se va a visitar.
Desde España se puede subir desde Bujaruelo, pero añadiendo bastante desnivel a la subida.
Los puntos más problemáticos suelen estar en el cruce del arroyo y el glaciar. El estado de la nieve y el hielo en los glaciares va a ser diferente dependiendo de la fecha en la que se haga la ruta, pero lo que sí es seguro es que se va a caminar por nieve más o menos helada y por tanto son necesarias botas de montaña, piolet y crampones.

Se considera ruta difícil a pesar de que no hay ninguna dificultad técnica que imponga la escalada o trepadas, sino por su desnivel, el recorrer los glaciares y algún paso aéreo, pero sin mayor dificultad.
Esta ruta se realizó en el año 2009 con nuestro compañero Guillermo Lagartos quien está dedicada.
Descripción de la ruta
El comienzo de la ruta se realiza en el aparcamiento del Col de Tentes y desde allí se toma una pista que lleva al puerto de Bujaruelo en el límite con España. Desde allí se va a seguir un sendero muy marcado y muy pisado que discurre bajo la cara Norte del Taillon bordeando todas las caídas verticales de esta vertiente.
La subida es mantenida pero no demasiado fuerte hasta que en un momento se llega al arroyo que baja del glaciar, donde es necesario cruzarlo con cuidado. Hace tiempo había una cadena para ayudar a subir, así como marcas rojas para señalizar el camino. El problema era que, al ser la única ruta conocida, se formaban grandes colas y enormes atascos, aparte de que el personal se mojaba porque la cadena discurría por la parte más caudalosa del arroyo, cuando lo más lógico es cruzarlo por donde se pueda y seguir subiendo.

Tras el paso del arroyo la cuesta se hace más pendiente y el sendero realiza algunas eses para superar el desnivel hasta llegar al col de Serradets, desde donde ya se ve el refugio del mismo nombre. Solamente hay que seguir el sendero empedrado y llegar al refugio, donde hay agua para beber.
Desde el refugio se ve la Brecha de Roland a donde se va a subir por camino mucho más empinado y a veces por el glaciar, donde puede ser aconsejable llevar crampones, aunque el camino está muy pisado por la gran cantidad de personas que lo utilizan. La primera parte desde el refugio es la más fuerte y después hay una segunda parte algo menos pendiente.
Se llega a la Brecha contemplando la belleza de sus paredes rocosas para pasar al otro lado, ya en España siguiendo hacia la derecha bajo la punta Bazillac. Se trata de un tramo de piedras grandes y sueltas y al final se ve el Dedo o la falsa Brecha que se cruza por la derecha con buen camino, pero con una fuerte caída, por lo que se debe andar con cuidado.

Tras superar el Dedo se debe hacer una subida por la cresta para llegar a un camino muy bien marcado y muy andado que lleva directamente a la cumbre, superando un considerable desnivel.
La cumbre del Taillon, de 3144 metros es sencilla pero muy agradecida porque propicia unas excelentes vistas tanto a la parte española como a la francesa de una de las zonas más hermosas de los Pirineos.
La bajada se realiza por el mismo camino.

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