Los interesados pueden ponerse en contacto con la Fundación CelloLeón a través del teléfono 987686983 o en la dirección de e-mail fundacioncelloleón@gmail.com. También pueden visitar la página web de la Fundación www.fundacioncelloleon.com
Pelayo Tahoces, violonchelista profesional y director de la Fundación CelloLeón, reconoce que el balance del primer año ha sido extraordinario, superando incluso las expectativas más optimistas que se habían marcado. «El resultado es que hemos conseguido establecer ya una base sobre la que ir construyendo el proyecto educativo que nosotros tenemos dentro de la Fundación. Tanto por el programa de iniciación musical en centros escolares como con el Aula de violonchelo de la Fundación, el curso de verano, el programa de clases magistrales que realizamos anualmente o el Festival de verano, que de algún modo pone el broche final a la temporada», comenta Tahoces, para quien León sigue siendo una ciudad idónea para llevar a cabo los distintos objetivos que se ha marcado la Fundación desde su instauración hace algo más de un año. «Tal es así que todos los maestros que han estado en León durante el festival han confirmado ya su asistencia el próximo verano. Nuestra ciudad reúne todas las condiciones que a veces nos cuesta ver a los que vivimos aquí. Por dimensión, por riqueza patrimonial, por estructura urbanística de la ciudad y también porque León tiene un público y una afición ávida de poder disfrutar de música clásica al más alto nivel y de poder formarse con un programa que persiga sobre todo la calidad y la excelencia».
El director de la Fundación CelloLeón es consciente de que el inicio del estudio del violonchelo «no es fácil, no es cómodo, no es agradecido y tampoco es maravilloso. Aquí no estamos para engañar a la gente. La técnica específica de los instrumentos de cuerda en general es compleja y no tiene la rapidez en el resultado que puede tener por ejemplo el piano», reconoce Tahoces, para quien sin embargo «el violonchelo tiene algo distinto que a veces resulta difícil de explicar con palabras porque tiene que ver más con las sensaciones».
Pelayo Tahoces cree que los niños en general desconocen este instrumento y por eso no aprecian. «Ellos creen que van a tener que tocar un instrumento como el que yo toco como profesional, sin saber que como cualquier otro instrumento de cuerda el violonchelo se adecúa al tamaño del alumno. Igualmente, para poder aprender rápido y disfrutar de un instrumento se necesita tener una formación básica en música con el fin de poder limar las cuestiones que tienen que ver con el lenguaje que al final vamos a utilizar y que es el único lenguaje universal que se entiende en todo el mundo. Por otro lado, tienen que quitarse de la cabeza esa idea antigua de cómo se enseñaba música antes. Hay maneras de acercarse a la música basadas en el juego y en metodologías que son muy cercanas a ellos. Si los niños juegan con los números para aprenderlos también lo pueden hacer con las notas», destaca el director de la Fundación CelloLeón, que también quiere dirigirse a los padres al señalar que «la formación musical es muy importante en el desarrollo general de un niño, desarrolla muchas de las competencias básicas que los niños tienen que ir adquiriendo a lo largo de su formación en los primeros estadios de su vida y ayuda a desarrollar la capacidad de las relaciones sociales, la capacidad del compromiso, porque es una enseñanza en la que ellos tienen que comprometerse porque, en general, sus padres no les van a poder ayudar. Animo pues a todos los niños, a través de nuestra Fundación o a través de los centros que sus padres elijan, a que reciban una formación musical de calidad desde edades muy tempranas porque va a ser muy bueno para ellos».
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