Paula Palacios sobre 'El gordo de Villamanín': "No pensé que la historia me fuera a cautivar tanto"

La cineasta habla sobre el documental que desgrana a lo largo de tres capítulos el conflicto surgido tras el error de las papeletas y que llegará "próximamente" a Movistar Plus

03/09/2026
 Actualizado a 03/09/2026
La comisión de fiestas de Villamanín en el escenario sobre el que más tarde se subiría Carolina Durante a celebrar el esperado concierto. | MOVISTAR PLUS
La comisión de fiestas de Villamanín en el escenario sobre el que más tarde se subiría Carolina Durante a celebrar el esperado concierto. | MOVISTAR PLUS

Paula nunca había ido a Villamanín. Fue durante las pasadas Navidades, estando convalenciente y entretenida con el televisor, cuando el nombre del pueblo empezó revolotearle como un mosquito. «Me quedé enganchada con la historia el 26 de diciembre, que fue cuando saltó todo lo de la asamblea entre los vecinos, y me puse a escribir una peli de ficción», recuerda sobre un proyecto primigenio que bautizó ‘Los 12 de Villamanín’. Creía que esa era la cifra de miembros de la comisión de fiestas agraciada con el Gordo que había vendido 50 papeletas de más por valor de cuatro millones de euros.

Paula nunca había ido a Villamanín, pero se quedó tan prendada de la historia que le preguntó al director de fotografía Marc Galver Lacruz a ver si le apetecía ir. Y fue. Y fueron. «Había muchísimos medios y nos encontramos un pueblo vacío donde nadie quería hablar», relata: «Por supuesto, los miembros de la comisión estaban en casa pasándolo fatal». El ambiente enrarecido del que fue testigo directo le sirvió para confirmar lo que ya había vaticinado cuando se embarcó en la escritura de un guion: para escribir esta historia, era mejor alejarse de la ficción. «Yo vengo del documental», dice y, por eso mismo, lo que quería Paula Palacios era «saber la verdad».

Aquel fue el caldo de cultivo para la serie documental ‘El gordo de Villamanín’, dirigido por Palacios y coproducido por Morada Films –de la que ella misma es responsable– y Colosé Producciones para Original Movistar Plus. «Mi manera de trabajar no es la habitual porque suelo apostar por la historia antes de venderla», explica: «Como tengo la suerte de ser productora y directora, me lo puedo permitir: yo financio, digamos, esa parte del viaje y me arriesgo». Fue asumiendo el riesgo como no dudó en coger su macuto y venir a León. «Para mí era un historión, pero no sabía si iba a ser tan historión», continúa: «Yo fui, capturé imágenes para mostrar que tenía la historia y tenía el acceso y convencí a los miembros de la comisión de que me dieran la exclusividad». 

Los integrantes del grupo ante el cartel de entrada al pueblo, con el emblemático Fontún atrás.MOVISTAR PLUS
Los integrantes del grupo ante el cartel de entrada al pueblo, con el emblemático Fontún atrás. | MOVISTAR PLUS

Y es que, a pocos días de celebrarse el sorteo, Palacios ya estaba en Villamanín y, por aquel entonces, la tensión podía cortarse con un cuchillo. «En este pueblo no hay nadie, está lleno de nieve y nadie quiere hablarnos» fue lo que pensó. Pero terminó hablando con varias personas; entre ellos, Ezequiel García, regente del establecimiento homónimo que no necesita demasiada presentación. A él y al resto de vecinos que le echaron un cable en aquellos primeros días, agradece Palacios su amabilidad, pues fueron ingredientes necesarios para que la directora no cejara en el intento.

«Quería saber más, pero no pensé que la historia me fuera a cautivar tanto ni que fuera a ser tan emotiva», refleja, aludiendo después a la comisión, formada por nueve miembros y no por los doce que ella esperaba: «Lo heterogéneo que es, con cinco jóvenes que son amigos y cuatro adultos que no tienen nada que ver los unos con los otros, y que juntos decidieran no desvelar quién había cometido el error... Que se lo tomaran como un error grupal, como ‘todos a una, Fuenteovejuna’, me encantó». 

Encontró Paula el ‘thriller’ –«¿qué va a pasar? ¿van a solucionar el problema? ¿la gente va a cobrar o no va a cobrar? ¿va a haber denuncias?»–, pero también lo que llama ‘feel good’ –«la evolución positiva y bonita de un pueblo desestructurado y un grupo unido que realmente quiere pelear para que el pueblo vuelva a estar unido»–. Encontró la cineasta «una historia muy complicada de encontrar»

Por eso, quiso llevarla a la pantalla. Por eso, además, ha estado yendo y viniendo de Villamanín durante todos estos meses. «Hemos ido viendo un pueblo que florecía literalmente en primavera, verano... Y también la convivencia de la gente: cómo iba cambiando», cuenta: «Al principio, grabábamos las entrevistas en interiores porque no querían que nadie viera que les estábamos grabando y, poco a poco, han ido saliendo más a las calles, a la plaza, y les hemos ido viendo hablando más con el resto del pueblo». En sus palabras, «la evolución ha sido muy bonita».

El público durante el concierto celebrado en el campo de fútbol de la localidad.MOVISTAR PLUS
El público durante el concierto celebrado en el campo de fútbol de la localidad. |  MOVISTAR PLUS

Conversa desde el tren, avanzando unos kilómetros que van dejando atrás el pueblo que conoció apenas hace unos meses, unas horas después de haber grabado el «colofón» de la serie. Fueron muchos los rumores, muchas las ganas de la comisión por conseguirlo y muchas las batallas libradas hasta hacerlo: Carolina Durante sonó, al fin, en la noche de este martes en Villamanín. Subieron los integrantes al escenario dispuesto en el campo de fútbol; dispuestos ellos a hacer bailar a un público diverso. Y saludaron a los locales, pero también a los llegados de Asturias, León y La Robla. No hubo guiños al Gordo, pero sí al paisaje: «Seguramente sean las vistas más bonitas que hemos tenido tocando».

Atardeció entre sus canciones. El público, pletórico, saltó y bailó unos temas que algunos conocían y otros no tanto, pero dio igual: el espíritu festivo se iba contagiando. Todo en una suerte de celebración que es fruto –dice Palacios– de «una combinación de factores» en la que quién financió o no el concierto no tiene demasiada importancia. «Ese no es el asunto», apunta: «Lo importante es que, después de todo lo que nos ha costado y de lo muchísimo que han trabajado, los miembros de la comisión han conseguido cumplir su sueño». 

Los de Carolina Durante pensaban que les había tocado Dios y los de Villamanín que les había tocado el Gordo, pero les tocó sortear un conflicto que no fue plato de buen gusto y que terminó con Carolina Durante tocando para Villamanín. De todo ello hablan, de principio a fin, los tres capítulos de una serie «para la que todavía no hay fecha, pero será próximamente». Lo asegura su directora, Paula Palacios, mirando ya el pueblo por el retrovisor.

– Terminado ya el rodaje, ¿volverás?
– Sí– responde rápida.– Yo ahora considero que tengo una familia en Villamanín y me he hecho muy amiga de muchos. La verdad es que me ha fascinado la zona. Estoy encantada. 

Ese ‘feel good’ al que alude lo translucen sus palabras, que al mismo tiempo dejan entrever lo grato de su experiencia. Y ese final a toque de trompeta –hubo también violines y chelo– permite concluir que, a veces, lo que mal empieza, bien acaba. Al menos, eso es lo que parece.

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