El pasado romano de León en sus objetos cotidianos

Los departamentos de Arqueología y de Historia (Antigua) de la ULE trabajan en un proyecto que acercará a leoneses y leonesas la historia romana de la provincia a través de pequeñas piezas

19/02/2026
 Actualizado a 19/02/2026
Imagen de archivo de parte del laboratorio de Arqueología de la ULE en una de sus excavaciones. | UNIVERSIDAD DE LEÓN
Imagen de archivo de parte del laboratorio de Arqueología de la ULE en una de sus excavaciones. | UNIVERSIDAD DE LEÓN

Más allá de la monumentalidad de la muralla y de los vestigios de las termas que se esconden bajo el suelo junto a la Catedral, hay un pasado romano que en León se escribe con letra pequeña. Con objetos de no demasiadas dimensiones que muchas veces corren el riesgo de pasar desapercibdos. Por ejemplo, unas pinzas de depilar fechadas en tiempos cercanos a la origen fundacional de esta ciudad.

«Hay una serie de elementos que son muy cotidianos que nos hablan de esas formas de vida», explica el responsable del departamento de Arqueología de la Universidad de León, Eduardo Ramil Rego: «Hay algunos que cambian la forma a lo largo del tiempo, amoldándose a distintos usos, y otros que se van perfilando pero hoy seguimos utilizando de la misma manera». No tarda en referir las citadas pinzas; protagonistas en uno de los primeros paneles que formarán parte de la iniciativa ‘León romano, mes a mes’, que pretende «reivindicar esos otros objetos que nos ayudan a conocer el pasado romano», más allá de «lo espectacular», que «normalmente está expusto en las vitrinas de los museos».

Puesto en marcha por el departamento de Ramil junto al de Historia (Antigua) –representado por la docente Helena Gozalbes García–, el proyecto posicionará tres paneles informativos en diferentes enclaves de la capital: el Museo de León, la facultad de Filosofía del campus de Vegazana y el Centro de Interpretación del León Romano. Los elementos, acompañados de códigos QR, irán ampliando la información de manera mensual, ofreciendo incluso la posibilidad de adquirir una especie de fichas coleccionables. La idea, que originalmente fue planteada para inaugurarse en enero de este año, es que los paneles ya puedan apreciarse en las tres ubicaciones desde finales de la semana que viene. 

De esta forma lo explica Ramil, que tiene como uno de sus objetivos la difusión del trabajo realizado desde el laboratorio de Arqueología de la ULE. «Nosotros podemos tener temporalmente unos materiales mientras los estudiamos, pero lo lógico es que las piezas –así lo marca la legislación– estén en los museos», relata el arqueólogo, que en julio del año pasado estuvo presente durante la firma del convenio entre la Universidad y la Diputación para el estudio de los restos arqueológicos encontrados en la villa romana El Soldán. Algunos de ellos serán protagonistas en una iniciativa que, sobre todo, se centrará en obras albergadas por el Museo de León.

«Siempre se va a indicar dónde están depositados porque, en arqueología, la pieza es la fuente de información primaria», continúa Ramil: «Si ocultamos su procedencia o dónde está conservada, también privamos a otros investigadores de poder ir a cotejar esos datos que nosotros planteamos». En sus palabras, «también es una cuestión de transpariencia de la ciencia: a nadie se le courre hoy estudiar materiales que no están en depósito público o que no van a estarlo en breve porque una clasificación puede estar errada o no, pero hay otras personas que sobre esa clasificación pueden plantear otras interpretaciones».

Serán esas pequeñas y cotidianas piezas –fuente primaria del arqueólogo– cuya historia y estudio reflejen los paneles que en los próximos meses se convertirán en protagonistas del edificio Pallarés, la facultad de Filosofía y Letras y Puerta Castillo. Todo con el fin de dar a conocer un pasado remoto que, visto en objetos tan singulares como unas pinzas de depilar, no parece serlo tanto. «La mayoría de la sociedad no percibe su importancia y no es partícipe de la información que se está generando y que se ha generado previamente al respecto», considera el responsable de departamento: «A veces hay grandes noticias en la prensa diaria y durante dos o tres días tenemos cierto impacto mediático, pero después no sabemos qué pasa realmente». Es por ello, precisamente, que el proyecto alumbrado desde la Universidad de León pretende «despejar las brumas que envuelven» al pasado romano de la provincia y hacerlo «mes a mes».

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