Una parte de la Cerca Medieval de León recupera su silueta original después de varias décadas

Uno de los tramos de la muralla es el único bien patrimonial de la capital leonesa que está incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra

21/11/2025
 Actualizado a 21/11/2025
Una parte de la zona, vista desde Las Cercas después de la restauración y protagonizada por las nuevas almenas que culminan la muralla. | FERNANDO OTERO
Una parte de la zona, vista desde Las Cercas después de la restauración y protagonizada por las nuevas almenas que culminan la muralla. | FERNANDO OTERO

Explica Marina Sánchez, delegada en León de Hispania Nostra, que el proceso de inclusión de un bien patrimonial en su Lista Roja «es más sencillo de lo que parece». Y es que cualquier persona o colectivo «que detecta un riesgo en algún bien» puede notificárselo a la asociación sin ánimo de lucro a través de su página web

«Se aportan fotografías, una descripción del bien, la relevancia social, histórica y artística que pueda tener y toda una serie de informaciones que el comité científico de Hispania Nostra analiza posteriormente», indica sobre un conjunto de profesionales «de experiencia contrastada», como historiadores, arquitectos y arqueólogos, entre otros. «Cuando se comprueba que no hay un plan previsto por las administraciones públicas y que, efectivamente, hay un riesgo, se admite en la Lista Roja», añade.

Ese fue el procedimiento para incluir en la iniciativa de la asociación los 59 bienes patrimoniales que actualmente se encuentran en peligro a lo largo de toda la provincia leonesa. De todos ellos, solo uno está ubicado en la capital provincial, aunque, en palabras de Sánchez, «es verdad que hay una serie de bienes (de la ciudad) que deberían meterse».


En peligro desde 2014

El tramo de la Cerca Medieval ubicado entre el número 14 de la calle Prado de los Judíos y la plaza Riaño se unió a la citada lista en febrero de 2014, debido a su estado «ruinoso» y al «absoluto abandono y el vandalismo constante de la zona». Es lo que se indica en el apartado de Hispania Nostra sobre una muestra de patrimonio militar que, erigida entre los siglos XIII y XIV, es considerada Bien de Interés Cultural.

La edificación, caracterizada por el corredor empedrado que se forma entre una primera tapia más baja (el antemuro o antecerca) y otra más alta y robusta (el muro) –provistas ambas de almenas–, fue construida en fábrica de cal y canto encofrada y rodeaba los barrios del sur y el oeste de la ciudad que se encontraban fuera del campamento romano. A diferencia de la arquitectura militar romana, esta cerca no seguía un trazado rectangular, sino que describía un arco desigual adaptado a las irregularidades del terreno. 

La zona intervenida antes de ser restaurada vista desde Las Cercas (arriba) y desde Prado de los Judíos (abajo).CEDIDAS
La zona intervenida antes de ser restaurada vista desde Prado de los Judíos (arriba) y desde Las Cercas (abajo). | CEDIDAS

Aunque originalmente contaba con nueve puertas, los únicos vestigios de la muralla que pueden apreciarse en la actualidad se encuentran en la avenida Independencia y en la calle Las Cercas. Es un intervalo de esta última el que fui incluido hace más de una década en la Lista Roja de patrimonio. Once años después, una parte del tramo luce nuevo aspecto.


El caldo de cultivo

Según la información facilitada por el Ayuntamiento de León, el caldo de cultivo para la renovada cara de la cerca se produjo con el aviso de varios desprendimientos que desencadenó una visita de inspección a petición del concejal de Desarrollo Urbano en abril de 2021. Tras ello, se determinó que la zona precisaba de obras urgentes de restauración a merced del «deterioro por la acción humana y meteorológica».

Fue entonces cuando arrancaron las fases iniciales, implicando un estudio arqueológico y una actualización de la memoria valorada por los servicios técnicos municipales. Tras la autorización de la Comisión Territorial de Patrimonio, que dio luz verde al proyecto de restauración en agosto de 2024, se procedió a la etapa de ejecución que ha dotado al espacio de una apariencia que pretende evocar el estado original de la muralla.

La empresa encargada de llevar a cabo los trabajos fue la palentina Valuarte Conservación de Patrimonio, que ya había realizado obras en construcciones similares, como la muralla hispanomusulmana del recinto fortificado de Ayllón, en Segovia, o la propia muralla romana de León. En el caso de la Cerca Medieval, las actuaciones comenzaron el 2 de junio de este año, llegando a su término el pasado 5 de noviembre.


Volver a leer la muralla

Los profesionales han desarrollado «una intervención integral de conservación» en el tramo de la antecerca en cuestión «que ha permitido mejorar su estabilidad, recuperar su lectura histórica y reforzar su protección frente a los agentes atmosféricos». Una de las restauradoras asegura que la obra «ha sido especialmente significativa porque se ha llevado a cabo en un sector muy visible del recinto defensivo, en el que la pérdida de volumen y el desgaste acumulado a lo largo de los años habían provocado un deterioro notable de su imagen y de su integridad material».

La empresa acometió por ello una «limpieza exhaustiva» para retirar depósitos, vegetación y elementos añadidos «que impedían leer la fábrica original». Después de identificar las zonas que necesitaban intervenciones, se llevaron a cabo consolidaciones puntuales, sobre todo, en algunos sectores de mampostería y ladrillo para garantizar «la cohesión de las fábricas sin alterar su autenticidad». También se repusieron morteros compatibles para «restituir la continuidad del conjunto y mejorar su comportamiento frente a la humedad». 

Las obras corrieron a cargo de la empresa palentina Valuarte Conservación del Patrimonio. FERNANDO OTERO
Las obras corrieron a cargo de la empresa palentina Valuarte Conservación del Patrimonio. | FERNANDO OTERO

Lo más llamativo del proyecto ha sido «la recuperación de los volúmenes superiores» del antemuro, «que se encontraban prácticamente perdidos». «Las dos tongadas finales, completamente deterioradas, se han reconstruido siguiendo criterios históricos y utilizando técnicas y materiales compatibles con la muralla medieval», indican desde Valuarte: «Sobre ellas se ha levantado de nuevo la línea de merlones (almenas), un elemento identitario del perfil defensivo que llevaba décadas desaparecido». 

De esta forma, el tramo de la Cerca Medieval recupera la característica silueta que tuvo en su origen, «enriqueciendo la comprensión del conjunto monumental». A todo ello se suma además «un tratamiento hidrófugo de alta eficacia» que, «diseñado para mejorar su resistencia frente a la lluvia y reducir el riesgo de infiltraciones y degradaciones futuras», supone el punto final de los trabajos realizados por la empresa palentina y financiados con 96.717,72 euros de fondos propios del Ayuntamiento de León.


Un nuevo entorno

No es la única intervención a la que se ha visto sometida esta zona de la capital leonesa en los últimos meses. En junio del año pasado, la casa situada en el número 13 de la plaza Caño de Santa Ana, ubicada en el entorno de la muralla medieval, fue demolida tras ser declarada como ruina inminente por un incendio ocurrido en abril. Por otra parte, el pasado 28 de agosto, la Comisión Territorial de Patrimonio autorizó el derribo del edificio del número 2 de la calle Las Cercas, situado junto a la plaza de Riaño, con la intención de dotar de mayor visibilidad al monumento.

Todos los trabajos contribuyen a la salida de este tramo de la cerca de la Lista Roja de Hispania Nostra, cuya delegada asegura que los criterios «son los mismos» que para entrar. «Nos solicitan a los delegados que comprobemos que se ha recuperado en su totalidad el bien y el comité vuelve otra vez a analizarlo», refleja. Así, León termina de dar un paso hacia delante en la recuperación de su patrimonio.

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