Ramón Pallarés es un arquitecto que denuncia las deficiencias de la urbanización en nuestra ciudad. Lugares que de un modo u otro configuran el día a día de la capital leonesa, a lo que todos nos hemos acostumbrado, pero se encuentran con diversas dificultades que las convierten en errores o fallos urbanísticos.
Ramón cuenta que ha preparado unas cuarenta láminas de diferentes espacios de la ciudad mal resueltos, junto con los cuatro ya conocidos del Camarote Madrid. Espacios que conoce debido a los paseos continuos por la ciudad que, como los que vivimos en ella y habitualmente la paseamos, son espacios conocidos que ya casi no nos parecen extraños porque nos hemos acostumbrado a ellos, pero él como arquitecto los ve fuera de lugar, de sitio y mal resueltos.
Son cuarenta las láminas que ha realizado, aunque en la exposición hay alguna menos. Comenta que tendría para muchas más y sin embargo se ha detenido en esa cifra por las razones que expone: «La ciudad de León da para mucho más, yo me paré en 40 porque estaba cansado ya. Tenía apuntados más sitios, porque como soy jubilado, me dedico a pasear con ese espíritu crítico que me ha dado mi profesión, y en esos paseos vas viendo los sitios». Son lugares muy diferentes con algún problema estructural.
Las láminas están realizadas a lápiz y acuarela, partiendo de diferentes fotografías, como explica: «Hago muchas fotos hasta que encuentro una en la que la luz es la adecuada. Puedo ir por la mañana o por la tarde y cuando encuentro la luz que me gusta ya preparo la lámina a partir de esa imagen y la paso a la acuarela».

Ya en su taller y con las fotografías tomadas prepara la lámina a lapicero y continúa con la acuarela. Se trata del fondo al que va añadiendo personajes, como reconoce: «Una vez que monto el fondo hay que inventar los personajes, a veces son gente normal de la vida que pasa por ahí directamente y otras veces son acontecimientos: una boda, los pendones, una manifestación, un mercado o diferentes celebraciones».
Podría sacar los personajes a partir de las fotos que ha tomado, sin embargo, le cuesta trabajo retratar a la gente por la calle y menos pedirles que adopten una pose determinada, como dice: «Yo saco fotos, pero fotos a gente es que no me atrevo a sacarles, aunque cuando hay una procesión u otro evento, aprovecho esos mogollones y saco fotos de personas, luego las repaso en el ordenador para incluir algún aspecto en mis cuadros». Sin embargo, finaliza diciendo: «Al final los personajes me los invento». Partiendo de ello debe realizar el trabajo extra de crear los personajes para lo que realiza bocetos que introduce en la exposición como dibujos a tinta, que luego ha añadido a los fondos y coloreado, para dar más realismo a las escenas.
Sobre los lugares concretos y los solares que se venden lo mejor es visitar la exposición en la galería Espacio E de la calle Azorín en Trobajo del Camino.