El Año Gaudí 2026 ya está en marcha en León y el Museo Casa Botines Gaudí se prepara para vivir su momento más importante en junio con la inauguración de su nueva exposición permanente y la apertura de espacios hasta ahora inéditos para el público. Así lo ha confirmado su director, Raúl Fernández Sobrino, en una entrevista en el programa Entre Nosotras de COPE León, donde ha detallado los principales avances del proyecto.
“Hemos empezado el 1 de enero con diversos actos, pero esperamos que en el mes de junio se produzca el evento más importante, que es la inauguración de la nueva exposición permanente y de los nuevos espacios públicos del museo”, explicó Fernández Sobrino.
El edificio, que durante décadas tuvo un uso administrativo y permaneció cerrado en gran parte a la ciudadanía, se convirtió en museo tras su incorporación a la Fundación Fundos en 2016. “Es un edificio vacío que había tenido un uso administrativo dependiente de la caja de ahorros y la fundación toma la decisión de convertirlo en museo”, recordó su director.
En 2019 se abrió oficialmente como museo con una museografía provisional que ha servido para consolidar su éxito. “En estos momentos tenemos 140.000 visitantes, está demostrada la viabilidad del museo”, señaló Fernández Sobrino, que subraya que ha llegado el momento de dar un paso más hacia el denominado “museo 2.0”.
La transformación del edificio ha incluido la recuperación de su fachada, restaurada desde 2022 para devolver la imagen original concebida por Gaudí como un “palacio de hielo”, así como la primera fase de la reforma interior, que concluirá el próximo 25 de junio.
Uno de los grandes hitos será la apertura de la antigua vivienda de la familia promotora del edificio, situada en la planta noble, que nunca antes había sido accesible al público. “La vamos a abrir por primera vez con los muebles originales que hemos podido recuperar recientemente”, avanzó el director en el programa de COPE León.
Durante la entrevista en “Entre Nosotras”, Fernández Sobrino también explicó algunas de las nuevas interpretaciones del edificio, como la simbología del dragón de la fachada, reinterpretado por el comité científico como un cocodrilo vinculado a la leyenda de San Jorge en el norte de África, así como el hallazgo de una cápsula del tiempo con documentos originales de Antonio Gaudí durante unas obras de restauración.
El Museo Casa Botines Gaudí trabaja además en la candidatura para que la obra completa del arquitecto sea declarada Patrimonio de la Humanidad, en colaboración con otros centros. “Creemos que es de justicia que la totalidad de su obra sea reconocida”, defendió Fernández Sobrino.
Con la vista puesta en junio, el museo afronta así una nueva etapa que refuerza su papel como uno de los grandes referentes culturales de León y del legado de Antonio Gaudí fuera de Cataluña.