"El de Matallana primero fue el tren de la industria, después también el del ocio"

El ferrocarril del Torío es el protagonista de la conferencia que este sábado pronuncia el profesor Javier Revilla en el MSM de Sabero

22/11/2025
 Actualizado a 22/11/2025
La historia del centenario ramal del Ferrocarril del Torío, el popular Tren de Matallana, protagoniza la ponencia del profesor Javier Revilla en Sabero. | MSM
La historia del centenario ramal del Ferrocarril del Torío, el popular Tren de Matallana, protagoniza la ponencia del profesor Javier Revilla en Sabero. | MSM

El MSM de Sabero dedica su programación del mes de noviembre a recordar los viejos ferrocarriles mineros. Y dentro de estas actividades este sábado tiene una cita importante con el historiador, profesor de la ULE y experto en patrimonio industrial Javier Revilla Casado, quien pronunciará (a las 18 horas) una conferencia sobre ‘El ferrocarril del Torío (Matallana-León), prolongación del tren hullero’, en la que «repasará los más de 100 años de historia de este icónico ramal ferroviario de apenas 30 km que se abrió el 31 de marzo de 1923, y que conectó el ya existente ferrocarril de La Robla a Bilbao con la capital leonesa». 

Ya hacía tres décadas que funcionaba la linea que salía desde La Robla, pero este ramal se fue retrasando pese a que, señala Revilla, «la conexión con León desde Matallana había sido un sueño pretendido casi desde los orígenes del ferrocarril de La Robla, que se había puesto en circulación a finales del siglo XIX pero la conexión con León se demoró hasta 1923. De ahí el nombre de Estación de Matallana, que hace poco celebró su Centenario».  

Aborda Revilla las causas de esta demora pues, como ha señalado, sí existía voluntad y necesidad de su creación. «Fue más bien una sucesión de contratiempos, tanto que se conocen hasta cuatro proyectos diferentes y tres concesionarios, a pesar que no había una dificultad orográfica pues es un valle bastante llano, sin grandes túneles ni obras de ingeniería complicadas».

Presentación de las locomotoras adquiridas para la línea de León a Matallana.. EUSKOTREN
Presentación de las locomotoras adquiridas para la línea de León a Matallana. | ARCHIVO EUSKOTREN

El centro de los problemas no estaba en la línea sino en la propia ciudad. «El mayor problema era dónde ubicar la estación en León. La vía de anchura métrica, que es la de este ferrocarril, iba justo al lado de la otra estación leonesa de ancho normal, al otro lado del río Bernesga, con lo cual tenía que cruzar toda la ciudad, que estaba en pleno desarrollo, después cruzar el río, para lo que se valoró hacerlo por el puente de San Marcos u otro puente nuevo… y ahí encalló el proyecto, que no se rescata hasta 1921 de la mano de una nueva compañía, relacionada con el ferrocarril minero del tren de La Robla. El desarrollo de la ciudad hacía muy complicado que la atravesara el ferrocarril y se apostó definitivamente por su actual ubicación en la actual Avenida Padre Isla».

Y así, el 30 de mayo de 1923 se inauguró en una gran fiesta aunque, señala Revilla, «no acudió el rey pese a ser muy aficionado a estas celebraciones». Juanjo Olazabal recoge los detalles de este «día grande para León, y también para los rectores de la Compañía de los Ferrocarriles de La Robla y de su filial, Industria y Ferrocarriles, ya que se culminaba el viejo proyecto de conectar directamente y con vía métrica, la capital del histórico reino con Bilbao».

Acude a la crónica de la Gaceta de los Caminos de Hierro, que cuenta cómo ese día «los invitados se congregaron en la nueva terminal ferroviaria de León, en cuyos andenes se había levantado un altar, desde el que el obispo de la ciudad bendijo las vías, edificios, máquinas y vagones. A continuación, un tren especial condujo hasta Matallana a los numerosos asistentes, entre ellos una notable representación de las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, la prensa bilbaína y leonesa y el Consejo de Administración de la Compañía. En Matallana fueron obsequiados con un lunch y de regreso, en León, se celebró un gran banquete, en el que se pronunciaron varios brindis en los que se resaltó la gran fraternidad entre los representantes de Bilbao y León».

Entre los personajes de la vida pública leonesa que participaron en convertir en una realidad este nuevo ramal ferroviario Javier Revilla señala a uno de ellos, Miguel Canseco. «En realidad se llamaba Miguel Antonio Díez Gutiérrez Canseco, también nacido en Busdongo. Este poderoso industrial, diputado provincial más de 25 años y durante un año y medio presidente de la Diputación, era propietario de minas de carbón, también era empresario de distribución eléctrica, y, como anécdota, también fue el primer presidente de la Cultural, asimismo fundada en 1923, como el Ferrocarril del Torío».

El buen resultado de las Línke Hofmann, de la linea Matallana León, hizo que se utilizaran en otros trayectos deFerrocarrilesl de La Robla. ARCHIVO EUSKOTREN
El buen resultado de las Línke Hofmann, de la linea Matallana León, hizo que se utilizaran en otros trayectos de Ferrocarrilesl de La Robla. | ARCHIVO EUSKOTREN

El nuevo ramal ferroviario —con tres estaciones en su recorrido: San Feliz, Garrafe y Pardavé— «muy pensado para el transporte de mercancía, especialmente de carbón, de la hulla de nuestras minas, pero no solo para la industria, también para consumo ‘interno’, el carbón para cocinas y calefacciones, de ahí que la estación ‘de Matallana’ reservaba una parte para el almacenamiento del carbón, por eso participan compañías mineras y ferroviarias. Aunque también se aprovechaba, por así decirlo, para el transporte de viajeros». De hecho, con el paso de los años se convirtió en «un tren de ocio, el tren de los domingos, de gente que se desplazaba hacía la montaña, pescadores, excursionistas, además de obreros, y tuvo gran desarrollo en los años 50, 60 y 70; a partir de ahí comenzó a entrar en un evidente declive, aunque por suerte aún permanece abierto. Y apuesta Revilla por su viabilidad pues, como estudioso del patrimonio industrial, espera que «no le ocurra como a otros trenes similares del sur de nuestra provincia, que fueron cerrando para no reabrir».


Ollas ferroviarias

La jornada del sábado en el MSM, dedicada a los ferrocarriles ‘mineros’, completa sus actividades con una cita previa a la conferencia de Javier Revilla. Será a las 11 de la mañana cuando se celebre el ‘V Curso de cocina en ollas ferroviarias’, una forma de cocinar que nació en la línea Bilbao - La Robla, donde los maquinistas, fogoneros y guardafrenos realizaban largas jornadas de trabajo, y se encontraban con un problema a la hora de encajar las horas de la comida en su horario laboral. La solución fue realizar la comida sobre la marcha, aprovechando los recursos de las máquinas con las llamadas ollas ferroviarias, hechas de metal y que se alimentaban en un primer momento con el vapor generado por la máquina y posteriormente con carbón.

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