Pese al aviso inicial Faustino G. Higelmo se jubiló con 32 años de mina, poco tiempo antes de que la minería se cerrara para siempre en su valle de Sabero, ya que él es de Oceja de Valdellorma y allí sigue viviendo, recordando, sonriendo con frecuencia, mirando una vieja libreta en la que iba apuntando algunas de las cosas de su vida. «No son cosas de la mina, aquí mayormente llevo las cosas de la orquestina que tenía con mis hermanos, ‘Los Borrascas’.
- Vaya nombre.
- Ya sabes, en las cuencas mineras todo funciona con apodos y como a mi padre le llamaban ‘Borrasca’, nosotros no necesitamos ponernos nombre.
- En un pueblo tan pequeño como Oceja ya había dos orquestas porque hace unos años entrevistamos a Román, el de Los Martinianos, también de aquí.
- Sí. Somos parientes y ellos también eran una orquesta de cuatro hermanos. Y como el mayor se llamaba Martiniano.
Y Faustino, gran conversador, va mezclando los recuerdos de dianas y pasacalles con días de mina; los años que tuvieron ‘la pista de baile’ en La Ercina con el fin de la mina –«cuando cerraron se acabó todo»– y la afición a la música. «Quise ir a clase a Cistierna, andando por la vía, pero se murió el señor que las daba».
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