Así explica Conchita Espinosa cómo ha recibido el año su madre, María Martín Rodríguez (Maruja), que unos días antes cumplió 107 años, siendo así la leonesa más longeva junto a Consuelo Martínez, de Santovenia de San Marcos, que también tiene 107 años y unos meses más que Maruja, nació en mayo.
Maruja nació realmente enMieres, pero su madre falleció en el parto e hizo su vida entre Boñar y Vegamián. En la primera de las localidades su familia regentó un conocido hostal y a Vegamián se fue con su marido, natural de allí, hasta que el pantano les obligó a irse, primero a León y, al morir su marido, a Madrid con su hija que, sobre el tener que abandonar su pueblo señala: «Mi madre la verdad es que lo recibió con alegría, ella era una señorita de Boñar y decía que había ido a meterse entre vacas, por eso no lo lamentó y empezó una nueva vida pues, ya jubilada, viajó, tuvo nuevas amigas, iba a los hogares de jubilados».
Maruja lleva en Madrid una vida tranquila, con el único impedimento de la movilidad que le impide salir a la calle, y es madre de tres hijos, 5 nietos y dos biznietos. «El trago más duro de su vida fue, sin duda, tener que enterrar a uno de sus hijos, mi hermano, el único varón, pero la mente humana es muy sabia y ella muy fuerte y se supo reponer», explica su hija Conchita desde Madrid.
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