La programación de artes escénicas del Auditorio Ciudad de León del primer semestre del año baja el telón este viernes con danza contemporánea, con la puesta en escena de ‘Daydreams: Ensoñaciones para 3 bailarinas bien despiertas’, de la compañía Ballet Contemporáneo de Burgos – Cidanz Producciones. La función comenzará a las 20:30 horas.
Desde el pasado 30 de enero, el escenario del Auditorio de León ha acogido 24 espectáculos en 35 funciones de teatro, danza y circo para público familiar y adulto. Una programación diseñada por la Concejalía de Acción y Promoción Cultura del Ayuntamiento de León que ha traído a León veinte compañías y un amplio elenco de actores de reconocido prestigio en el panorama nacional y que ha registrado un éxito de público, traducido en lleno total del Auditorio. Una variada oferta de teatro, circo y danza cuyo objetivo es acercar las propuestas escénicas contemporáneas a los leoneses y hacer llegar las artes escénicas a todos los públicos.
Bajo la dirección de Sara Sáiz y con la dramaturgia a cargo de Francisco Negro, ‘Daydreams’ es un espectáculo de danza que reivindica asumir lo femenino como una sensibilidad necesaria para mejorar el mundo. Sobre el escenario, las bailarinas Sara Sáiz, Leticia Bernardo y Alejandra Miñón. El espectáculo consta de varias coreografías, cada una con una historia argumental, inspiradas y ligadas a la singularidad de lo femenino y al empoderamiento de la mujer. Cada coreografía asume un espacio sonoro con una o varias músicas que sirvan al propósito de ilustrar cada una de las historias por medio de estilos dancísticos diversos.
El precio de las entradas es de 6 euros y pueden adquirirse tanto en la aplicación como en el canal de venta online del enclave capitalino, y también en taquilla cuatro horas antes del inicio de la función. En la obra, que está incluida en la Red de Teatros de Castilla y León, se presentan diversas coreografías en las que se reflejan situaciones cotidianas de cualquier mujer desde una óptica empática y genuina, con las que se pretende fomentar la reflexión sobre el empoderamiento de las mujeres. «Es un espectáculo conmovedor y sorpresivo, cómplice con el espectador, con un fino sentido del humor, que no elude tabús ni pone veto a la provocación, que no busca la guerra de sexos, sino la conciliación», indican los organizadores: «Es un oasis de frescura que defiende con osadía que la danza es un bálsamo con el que aliviar la aridez del desierto de la intolerancia de nuestra sociedad».