Trébol es un ‘genio’ de los elementos ópticos y mecánicos de los proyectores del cinematógrafo que formaron parte del pasado y que ha ido recuperando a lo largo de años y, gracias a su pericia, todos están funcionando», reza la sinopsis del documental ‘Trébol, el proyeccionista’, que sigue: «La magia del cine le ha llevado a crear su propio mundo, un lugar de sueños y evocaciones de las películas que marcaron su niñes y su juventud». Y es que la obra tiene como protagonista al leonés Migule Pérez García, que, nacido en Veguellina de Órbigo, ha llegado a reunir una colección de más de 150 aparatos de proyección, trasnformándose en un personaje indispensable de la historia audiovisual de la provincia que le ha llevado a alzarse, por ejemplo, con el Premio Honorífico de la más reciente edición del Festival Internacional ‘Luna de Cortos’.
La historia de este leonés, que aprendió el oficio de proyeccionista a los 14 años de la mano de Adolfo García ‘Fines’ y que después ejerció como operador en el cine Imperial de Benavides de Órbigo y en el cine Tagarro de Astorga «hasta que el cierre de las salas rurales apagó el foco y una época», es la que centra un filme que continúa su recorrido por los festivales. La película compite en la edición 2026 del Barcelona Indie Filmmakers Fest y ha sido seleccionada para Lift-Off Global Network Sessions 2026 y el First-Time Sessions 2026, además de haber sido premiada como Mejor Documental de Cultura en los Indie Cine Tube Awards de Reino Unido.

Estos reconocimientos son, en palabras del director Bal Ferrero, «nuevos impulsos para una historia que celebra la magia, la memoria y el oficio del cine». Y es que, en sus palabras, la obra «abraza el surrealismo buñueliano para romper la lógica del documental tradicional» de la mano de un protagonista que, «en su obsesión y su mundo particular, se eleva como un personaje casi místico» que permite «integrar elementos oníricos que desafían la realidad». Es por ello que esta cinta transgrede las fronteras de los géneros del mundillo audiovisual para alumbrar una obra costumbrista que es el fruto del seguimiento de Trébol durante dos años.
La participación de las directoras Amparo Climent y Eulàlia Ramon, el actor Mario Pardo, la actriz Teresa del Olmo, y la cantante leonesa Nerea Fernández, además de la inclusión de emplazamientos emblemáticos como el cementerio de Sad Hill (Burgos), que fue escenario de ‘El bueno, el feo y el malo’ son ingredientes necesarios para la receta de éxito de un documental cuyo guion ha sido responsabilidad de Ferrero y Alberto Alba. Este último, junto a Sergio González, se ha hecho cargo de la realización y, a su vez, González ha estado a cargo de la música. Todo en una producción de la entidad leonesa C&M Films Group.
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