León se ha convertido estos meses en el escenario de Mamá tiene un sobre, un cortometraje de ficción que nace como Trabajo de Fin de Grado de la estudiante de Creación Audiovisual Amalia Baillo, pero que aspira a ir mucho más allá del ámbito académico para iniciar su recorrido en el circuito cinematográfico profesional. El proyecto se encuentra actualmente en fase de producción y está siendo desarrollado íntegramente en la capital leonesa.
La obra, un drama coming-of-age de entre 12 y 15 minutos de duración, relata la historia de Circe, una joven de 18 años cuya primera gran fiesta universitaria termina convirtiéndose en el descubrimiento de un secreto familiar capaz de cambiar para siempre la forma en la que mira a su madre y a sí misma.

Según explica la sinopsis del proyecto, la protagonista inicia una noche aparentemente corriente que acaba transformándose en un viaje emocional marcado por las dudas, los descubrimientos personales y los silencios heredados de generaciones anteriores. Una historia que aborda el paso a la edad adulta, la identidad y las relaciones familiares desde una mirada íntima y emocional.
El rodaje reúne a un equipo compuesto por jóvenes estudiantes y profesionales, además de varios miembros de la propia familia de la directora. En los próximos días se desarrollará una de las secuencias más importantes de la producción: una fiesta universitaria que transformará temporalmente un establecimiento hostelero de León en uno de los escenarios centrales de la trama. La escena congregará a buena parte del reparto, figuración y equipo técnico en una de las jornadas clave del proyecto.
Amalia Baillo firma tanto la dirección como el guion de una obra en la que participan nombres como Paula Conde en el papel de Circe, Raquel Sánchez como Leo, María Giménez como Emilia y Diego Santos interpretando a Ángel. La dirección de fotografía corre a cargo de Jorge Gutiérrez, mientras que la producción ejecutiva está liderada por Paula Amarante.
La realizadora reconoce que siempre le ha interesado el cine que observa lo cotidiano con intimidad y que encuentra emoción en los pequeños detalles. En este trabajo explora el momento en que los hijos descubren que sus padres tuvieron una vida propia antes de ellos, utilizando la fiesta universitaria como símbolo del vértigo del presente y el hogar como espacio de memoria y refugio.
Más allá de la historia que cuenta, Mamá tiene un sobre representa también el talento emergente que continúa surgiendo en León. Un proyecto impulsado desde la iniciativa independiente que demuestra cómo los trabajos universitarios pueden convertirse en auténticas producciones cinematográficas con aspiraciones de recorrido más allá de las aulas y con la voluntad de abrir camino a nuevas voces dentro del audiovisual leonés.