La artista alemana de ascendencia iraní Kimia Kamvari ha mostrado su obra en espacios como la Fundación Cristina Enea, el Museo San Telmo y la Tabakalera de San Sebastián. Es cerca de la ciudad vasca, en Astigarreta, donde actualmente reside tras haberse formado en Teherán y en la Universidad de País Vasco. Esta vez es en León donde la artista recala para mostrar sus creaciones.
Lo que este domingo –a las 12:00 horas– será inaugurado en la Fundación Antonino y Cinia de Cerezales del Condado se erige como el resultado de la investigación que Kamvari arrancó en el seno del archivo catedralicio de León, tomando como protagonista uno de sus documentos: la ‘Nodicia de kesos’ fechada entre los años 974 y 980 y atribuida a Semeno, monje encarhado de la administración de los víveres de la Catedral. Aunque el listado es considerado uno de los primeros textos escritos en lengua protorromance, lo que verdaderamente interesó a la artista fue el anverso del documento, que deja constancia de una donación de tierras realizada entre Chozas de Abajo y Ardón y correspondiente a una villa llamada Auctarios.
Fue uno más de la treintena de pergaminos elaborados con pieles de ternero que la creadora alemena investigó, dándose de bruces con varios de los elementos que asiduamente desentraña en su obra: «alimento, animal y propiedad que conectan con imágenes del origen del mundo en la cultura persa donde la tierra es sostenida por el bovino». Alguna vez ha dicho la autora que «la vaca pastando en la montaña es una imagen que puede pertener a cualquier lugar y cualquier tiempo» y sobre eso mismo reflexiona en una exposición que, comisariada por Alfredo Puente, podrá verse hasta el 14 de junio en la citada fundación.
Algunos materiales
La colección cuenta con una serie de fotografías de algunos de los espacios citados en los textos de entre los siglos IX y XI estudiados por Kamvari. La transformación de las comarcas que circundan los ríos Esla, Porma, Bernesga, Órbigo, Torío y Cea son elementos esenciales en la muestra ‘Anverso y reverso’, que hace de la vaca una especie de medida del mundo.
Elementos sonoros como la nota Sol emitida por el órgano de la Klais Orgelbau de la Catedral de León y otros tangibles, como la galalita –material plástico extraído de la caseína de la leche– son parte de una exposición compleja que procura la conexión entre Persia y Occiente. No falta el bustrófedon (término griego que alude a las idas y venidas, el zig-zag) que Kimia Kamvari relaciona con los surcos de la tierra e, incluso, con la Catedral de León.
De todo ello hablará en la inauguración de este domingo. De todo ello habla su arte en la Fundación Antonino y Cinia de Cerezales del Condado.