La Junta de Castilla y León avanzó hoy el comienzo del proceso de restauración del Tumbo Legionense (1124-1171) del archivo de la Catedral de León, tras la finalización de los trabajos de conservación de otros documentos históricos que ya se encuentran en la Seo para su guarda y custodia, como son la Donación del Rey Silo (775) y la Nodicia de Kesos (959).
La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de Castilla y León, en colaboración con el Cabildo de la Catedral de León, firmó en mayo de 2024 un acuerdo para la conservación y restauración del patrimonio histórico documental y bibliográfico del archivo de la Seo. En junio, los tres documentos ingresaron en el Departamento de Documento Gráfico del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León (CCRBC) para iniciar la primera fase de este proyecto.

Mientras la restauración de los dos primeros documentos ya ha finalizado, el Tumbo Legionense continúa en proceso debido a su voluminoso formato, características específicas y estado de conservación. Se estima que las labores concluirán a mediados de 2026, momento en que será devuelto al archivo catedralicio.
El Tumbo Legionense, códice fundamental para la historia de la catedral leonesa, presenta deficiencias en su encuadernación, elemento esencial para su protección. Las fracturas y el desprendimiento de tapas dejaban el manuscrito vulnerable a nuevos daños, además de múltiples manchas, suciedad y alteraciones físicas derivadas de su manipulación y el paso del tiempo.
La intervención del CCRBC se basa en un estudio científico multidisciplinar y en la aplicación de criterios internacionales de conservación, garantizando el respeto absoluto a la integridad del documento. Los trabajos incluyen limpieza, desmontaje, desinfección, estabilización y reintegración de las zonas dañadas mediante injertos manuales, para posteriormente reencuadernar respetando la encuadernación actual pero con refuerzos estructurales.

Con 475 folios y una gran cantidad de documentos que abarcan desde el 894 hasta el 1124, el Tumbo Legionense es un testimonio clave de la organización administrativa de la catedral de León en el siglo XII. Fue redactado bajo el obispo Diego (1112-1130) con letra carolina y tintas negra y roja.
Con esta restauración, la Junta de Castilla y León y el Cabildo pretenden asegurar la conservación y preservación de este invaluable patrimonio histórico para futuras generaciones.