José Luis G. Grinda: "Cada vez tiene más importancia lo que nos queda porque cada vez es menos"

Se refiere con sus palabras a la arquitectura tradicional (o popular), sobre la que hablará el día 15 de junio en las Jornadas ‘Concha Casado en el recuerdo’

11/06/2026
 Actualizado a 11/06/2026
El arquitecto y especialista en arquitectura tradicional, José Luis García Grinda. | L.N.C.
El arquitecto y especialista en arquitectura tradicional, José Luis García Grinda. | L.N.C.

Sobrino de Efrén García Fernández, encargado de trazar los planos del Palacio de los Deportes de León, José Luis García Grinda se acercó por primera vez a la arquitectura tradicional leonesa a mediados de la década de los ochenta. Fue entonces cuando entró en contacto con un equipo de trabajo entre cuyos miembros se encontraba el antropólogo Julio Caro Baroja –sobrino a su vez del literato de la Generación del 98, Pío Baroja–. También, la etnógrafa leonesa Concha Casado.

En aquella época, Grinda se alzó como ganador de un certamen de la Diputación relativo a su materia: la arquitectura tradicional. Fruto de varios años de trabajo, el profesional publicó el libro ‘Arquitectura popular leonesa’. «A raíz de la presentación del libro, coincidimos con Concha Casado», rememora Grinda, que «ya la conocía, pero no había tenido un contacto directo con ella». «Cuando había alguna cosa de arquitectura popular, me llamaba y yo iba para allá», continúa, como continuó también su relación, sus colaboraciones y los recorridos del arquitecto por los alrededores de la provincia leonesa. 

Y es que no ha sido el único ejemplar publicado por Grinda sobre la misma. Quizá ese hecho, así como su amistad con la etnógrafa, sean los que justifiquen que el próximo lunes, día 15 de junio, sea el encargado de impartir la ponencia inicial de la primera edición de las Jornadas ‘Concha Casado en el recuerdo’, organizadas por La Nueva Crónica y el Instituto de Estudios Patrimoniales Concha Casado, en colaboración con Iberdrola y el Colegio Oficial de Arquitectos de León.

«Va a haber una primera parte que será algo personal; por qué yo me acerqué a estudiar esta arquitectura», revela el conferenciante: «Luego hablaré un porquito de la diversidad y fragilidad de esta arquitectura con ejemplos concretos –he escogido una temática: la arquitectura del agua– y termino con algunos ejemplos de transformaciones para que los asistentes se percaten de esa fragilidad». En sus palabras, «a veces se interviene mal y, si no se destruyen, quedan muy transformadas cosas que, simplemente, con un cuidado mayor, podrían evitarse». 

Uno de los dibujos arquitectónicos de Trabazos realizados por Grinda.
Uno de los dibujos arquitectónicos de Trabazos realizados por Grinda.

Sobre todo ello hablará Grinda en una conferencia breve que pone el foco en la arquitectura que él prefiere denominar «popular». «Es el término que se consagró historiográficamente en los años veinte y yo tiendo a usarlo como una especie de reivindicación histórica», explica y lo cierto es que el simple hecho de haber destinado buena parte de su trayectoria al estudio de este tipo de estructuras en zonas como el Páramo leonés o La Cabrera es por sí mismo reivindicativo. A todos los lugares acudió el arquitecto; todos los recorrió y fotografió, recopilando «detalles de todo tipo: carpinterías, aleros, muros... Lo que se te ocurra». Mucha de esa información fue recopilada en una serie de cuadernos que, hasta 2014, publicó Grinda con la intención de crear «una especie de fondo focumental de todo tipo de elementos que pudieran servir para después rehabilitar o hacer una construcción».

En lo que pone empeño el arquitecto es en la difusión del conocimiento necesario para poder intervenir las construcciones populares sin que por ello corran el riesgo de deteriorarse. «Las casas se van transformando, se van modificando, a veces, simplemente, por una falta de conocimiento o de criterio cultural», relata: «Los arquitectos mismos no saben cómo hacerlo en ocasiones porque, claro, no han sido formados específicamente en este tipo de arquitectura. Yo he sido profesor en la Escuela de Arquitectura de Madrid y se hablaba muy poco de esto: entre mis compañeros y en el mundillo, es un tema marginal». Un adjetivo –marginal– que no resulta demasiado lógico si se tiene en cuenta que la popular es «una parte de la arquitectura» conseguida por generaciones anteriores y que, como tal, «de alguna manera, refleja el modo de vida de la gente».

Concha Casado defendía la idea de que el patrimonio forma parte de la identidad colectiva de un territorio; algo con lo que José Luis García Grinda se muestra totalmente de acuerdo. «No miramos lo que ocurre en otros países, donde lo tienen clarísimo en este campo», considera: «Aquí, es una mezcla de desprecio, desconocimiento y descuido: hay un plan nacional de arquitectura tradicional, igual que hay uno de monumentos. Lo que pasa es que las administraciones tampoco se ponen las pilas en ese terreno». A su modo de ver, «cada vez tiene más importancia lo que nos queda porque cada vez es menos» y, por ello, «lo fundamental es que la población asuma que esta arquitectura es realmente parte de nuestro patrimonio».

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