Porque es el cuadro del Museo del Prado ante el que más tiempo pasan los visitantes o quizá porque su autor es uno de los grandes exponentes de la pintura flamenca del Renacimiento, es por lo que casi un centenar de artistas vinculados a esta tierra han decidido convertir el Museo de León en todo ‘Un jardín habitado’. "Acabo de ver el trabajo de más de noventa artistas leoneses", introdujo el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, Eduardo Diego, durante la inauguración: "Cada uno en un cachito, en un pedacito de lo que era 'El jardín de las Delicias' de El Bosco, ha elegido esa pequeña parte para componer un nuevo jardín que se ha convertido en un Jardín de las Delicias de León".
Presente en el centro hasta el próximo 25 de enero, esta exposición cuenta, no sólo con una reinterpretación modular del icónico cuadro de El Bosco; también con una muestra del arte de cada uno de sus creadores. A ellos se suman además los trabajos realizados por el alumnado del Colegio Maristas San José, el Maristas Champagnat, el Agustinos y La Anunciata y por el de la Escuela de Arte de León, así como el código QR que, ubicado junto a la obra principal, permitirá a los asistentes admirar el fragmento original en comparación con el realizado por cada uno de los creadores gracias al proyecto virtual desarrollado por la Fundación Proconsi. Todo bajo el criterio de Pablo Martínez, que este año celebra su treinta aniversario siendo una parte fundamental del panorama artístico leonés.
"Ninguna obra famosa mejor que 'El jardín de las delicias' para descomponerla y volverla a recomponer en esta operación que ha llevado a cabo Pablo Martínez", apuntó el director del museo, Luis Grau Lobo, sobre un "agitador cultural" al que atribuyó "el 99 por ciento" de responsabilidad. "En el mundo del arte se le suele llamar 'Pablo el de estilo' porque, entre otras muchas cosas, su estilo es muy personal", añadió: "Es una persona seria, profesional y, además, tiene grandes ideas sin que por ello se le noten, lo cual es muy de agradecer".
De esta forma, tras dos años de trabajo, ve la luz un proyecto cuyo pensador planteó desde el principio como "una fiesta del arte". "Sencillamente fue buscar a 91 artistas que se implicaran en el proyecto conmigo y el resultado es fantástico porque ni siquiera yo me esperaba que quedara un tríptico como el que ha quedado", expresó Martínez, que aprovechó para dar algunas pinceladas sobre el proceso de creación. "Lo que se repartió fue una tela impresa y una tablilla donde se les pidió que respetaran un poco las proporciones y la continuidad para intentar que el tríptico fuera claramente identificable cuando se viera", indicó: "El resto de obras era, más que nada, dar un repaso por lo que habitualmente hace cada uno de los artistas participantes, que ahí se les dio libertad para que tuvieran o relación con El Bosco o relación directa con su trabajo habitual y así conocerles y que formaran parte de la fiesta también".
Todos forman parte de esa "fiesta" organizada por el galerista de Espacio E a la que el próximo martes se unirá una nueva obra que servirá para completar una exposición en la que los visitantes también tendrán su relevancia. Las baldas ubicadas bajo cada una de las piezas servirán de soporte para las plantas que los espectadores quieran depositar, transformando así al espacio en un jardín habitado por las delicias de los artistas leoneses.