Para tratar de definir, acercarse a la figura de Isabel Llanos es obligado acudir a una sucesión de géneros, ocupaciones, todos ellos vinculados al mundo de la cultura y una forma de estar en ella: actriz, periodista, performer, escritora, modelo y hasta policía... ¿De dónde saca el tiempo, cómo se organiza?
- Pues es algo complicado, pero trato de tener respuesta según me surgen las ideas. A veces voy por calle y grabo en notas de voz, estoy en algún lugar y tomo unas notas escritas. En definitiva, todo aquello que te llega tratas de capturarlo.
- ¿Tienen algo en común tantas ocupaciones, en principio, diversas?
- Sí. Creo que lo que busco en todas ellas es comunicarme; porque lo que más se acercaría a una definición mía sería que soy una buscadora, como un perro que olfatea el camino pero no sabe dónde le lleva ese rastro.
En ese viajar de un género a otro, la leonesa Isabel Llanos tuvo que esperar a finalizar su trabajo en la ópera Manon Lecaut, en el Liceo de Barcelona, para poder presentar en León su último libro, de poesía, 'Todo queda al otro lado' (Eolas). Lo hará esta semana por partida triple. El miércoles (día 8) lo hará en el Instituto Leonés de Cultura (19.30 horas); un día después estará en la Casa de la Poesía de La Bañeza y el día 11 hará doblete, en la FEE en el Ateneo Cultural el Albéitar (12.30 h.) y por la tarde en el Café Bellas Artes (19.30 horas). El libro ya ha salido en Navidad, con excelente acogida y entrada rápida en las listas de ventas. «Me hubiera gustado presentarlo en León, mi tierra, pero no pudo ser entonces».
Ya ha llegado el momento y esta semana dará a conocer este volumen que, explica, «es un viaje poético por las fracturas de la memoria, el amor y la identidad. A través de una voz que oscila entre la confesión y el grito, la autora desvela las cicatrices que deja el paso del tiempo».
Y Antonio Colinas, que será quien presente el libro en La Bañeza, ha escrito: «La obra de Isabel Llanos aborda la realidad, pero metamorfoseándola, creando poesía…. nos remite a un clamor, a un tono de lamento, de rebeldía, de valor y, en definitiva, es una poesía con una fuerza muy particular y transparente…. hay una gran libertad expresiva, pero, al mismo tiempo ella, ha hecho lo que Antonio Machado le pedía al poeta: que el poeta sin más deje hablar a su dueño, deja hablar a su espíritu, deje hablar a su alma».
El poema que da título al libro es un buen ejemplo de cómo trabaja Llanos. «Salía de comer en Santa María del Páramo y enfrente había una casa a la que sólo le quedaba una pared.... Y así nació Todo queda al otro lado, entonces un poema y ahora el libro que esta semana presenta en su tierra, León y La Bañeza.