Las fundaciones culturales cumplen un papel «indiscutible» en la democratización del acceso a la cultura, la conservación del patrimonio y el desarrollo económico y social del país. Es una de las principales conclusiones del informe que este lunes fue presentado en el Museo Casa Botines, elaborado por la Asociación Española de Fundaciones (AEF) y la consultora Analistas Financieros Independientes (AFI).
José María Viejo justificó la selección del museo como escenario para el acto atendiendo al papel de su entidad gestora, Fundos, como «el primer operador privado de Castilla y León». En sus palabras, las fundaciones como la que él mismo dirige «no son accesorias, sino una infraestructura cultural» que complementa tanto la oferta pública como la iniciativa privada.
El informe ‘La contribución socioeconómica de las fundaciones del ámbito cultural’ dilucida multitud de datos relacionados con el sector. Algunos de ellos fueron desgranados ayer por Alicia Piñar, de la AEF, y Gonzalo López, de AFI, que cifraron en más de 10.300 millones de euros el valor agregado bruto generado por las fundaciones culturales, estimando que su actividad sostiene unos 169.500 empleos de jornada completa a nivel nacional. Y es que, en total, son más de 3.000 las fundaciones de carácter cultural que en la actualidad están presentes en 951 municipios. Es por ello que Viejo subrayó su relevancia en un territorio tan extenso como el de esta comunidad: «La cultura no debe concentrarse, sino irradiarse, y también es una herramienta contra la desigualdad territorial».
Por su parte, la reponsable de Relaciones Institucionales y Asuntos Públicos de la AEF defendió la necesidad de disponer de estudios que permitan cuantificar el impacto del sector. «Cuando se tienen datos es mucho más fácil construir una narrataiva y defender un mensaje», señaló, recordando que el sector fundacional representa el 2,4 por ciento del PIB español y genera alrededor de 600.000 empleos. Respecto a su vertiente cultural, insistió en que este tipo de entidades «cumplen un papel insustituible» y «completan las políticas culturales». Por todo ello, Piñar planteó una reflexión: «¿Qué sucedería en España si las fundaciones culturales de repente desaparecieran?».
El economista de AFI se encargó de dilucidar las conclusiones del informe, asegurando que «la cultura importa», tanto por su impacto social como por el económico. En ese sentido, destacó que casi uno de cada cinco turistas internacionales que visitan España lo hacen por motivos culturales, lo que supone entre 17 y 20 millones de visitantes anuales. De igual forma, aludió a las brechas territoriales y socioeconómicas que aún persisten en el acceso a la cultura, afectando sobre todo al medio rural. «Las fundaciones ejercen un poder de acceso a la cultura que de otra forma sería muy complicado», apuntó.
Un acto en el nuevo museo
La presentación del informe tuvo lugar apenas unos días después de que el Museo Casa Botines de Gaudí inaugurara sus tres primeras plantas reformadas y su nueva exposición temporal. Haciendo un balance de este primer fin de semana, el director de Fundos hizo referencia a una «inusitada» presencia de visitantes locales. «Era importante que los ciudadanos hicieran suyo el proyecto y entendieran el museo como un activo al servicio de la ciudad y de la economía local», terminó por decir.