La intención de convertir la planta baja de Botines en una especie de ágora se ha cumplido. Este jueves fueron muchos los que por él han transcurrido durante la inauguración de la nueva exposición permanente, que congregó en el enclave capitalino a multitud de amigos de un museo que, por primera vez, permitirá a los visitantes disfrutar de su planta noble.
"No solo renace el museo a un nuevo itinerario vital, sino también a un nuevo horizonte", aseguró el director de la Fundación Obra Social Castilla y León (Fundos), José María Viejo del Pozo: "Renovamos también el horizonte en el sentido de que buscamos objetivos más ambiciosos". Y es que, en sus palabras, "el propósito de todo este largo, complejo y costoso proceso ha sido siempre consolidar, reposicionar al Museo Casa Botines Gaudí como una institución cultural de referencia en su ámbito. Hoy, por tanto, culminamos un sueño", añadió: "El sueño de Gaudí".
Una recreación del interior original del edificio, así como un apartado sobre la historia de la Casa Botines y otro dedicado a Gaudí son parte de la nueva oferta del centro, que se ha entregado al evento en un ambiente de celebración, contando incluso con la actuación de Gonzalo Valladares y su 'Concierto de Aranjuez' y con la presencia del comisario del Año Gaudí, Galdric Santana. "Cuando se habla del lugar en Gaudí, es el lugar con toda su historia y con todo su presente", expresó: "En todas sus obras plasma todo el pasado, pero también el presente en el que hace la obra y en Botines tenemos un ejemplo perfecto de cuando sale de su área de confort y crea ese elemento fuera del lugar que más conoce por naturaleza".
Tampoco faltó la consejera de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Sònia Hernández Almodóvar, que manifestó su agrado por coincidir en el museo el mismo día del nacimiento de Gaudí. "Para nosotros era muy importante tener esta visión integral y, de hecho, uno de los objetivos principales de esta conmemoración de los 150 años de su muerte era salir de cada individualidad, de cada casa". La catalana no perdió la oportunidad para poner de relieve la importancia de "tener esa visión de conjunto", que antaño motivara la creación del Consejo Gaudí "para repensar cómo abordar la figura, cómo verla en su conjunto y cómo verla siempre desde el rigor científico".
Aportación de la Junta
Junto a todos ellos, el recién nombrado consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Alberto Díaz Pico, mostró el apoyo a la institución cultural, anunciando una próxima exposición que estará financiada en parte por el gobierno autonómico. El consejero, además, se ha estrenado en el cargo con la aprobación de una aportación de 200.000 euros a la entidad encargada de gestionar el centro museístico, Fundos.
"No va a acabar ahí el compromiso de la Junta con la obra de Gaudí en Castilla y León, porque nuestro objetivo es que las obras de Gaudí que se encuentran fuera de Cataluña, como son el caso de la Casa Botines y el Palacio Episcopal, tengan el reconocimiento que el resto de la obra de Gaudí en Cataluña, que sea patrimonio de la humanidad, declarado por la Unesco", reflejó durante una fecha -dijo- "muy señalada; una fecha para conmemorar la universalidad y la españolidad de un gran artista".
De esta forma culmina la Casa Botines un sueño que ahora continúa con la gestión del legado, la investigación y la divulgación de la obra de Gaudí. Un sueño que, desde este mismo viernes, podrán apreciar de primera mano los visitantes del museo.