No es ninguna locura asegurar que León recibirá en sus Fiestas de San Juan y San Pedro a uno de los mayores exponentes artísticos del siglo XXI. Porque más allá de los conciertos, la capital tendrá la suerte de recibir a Morante de la Puebla, matador de toros encontrado actualmente en un apabullante estado de gracia.
Sin necesidad de presentación previa, el torero sevillano volverá a torear en León por segundo año consecutivo el próximo 27 de junio. Lo hará junto a Alejandro Talavante y Sebastian Castella, que completan un cartel que se presentó oficialmente ayer en uno de los rincones más taurinos de la ciudad: el Camarote Madrid.
Festejo perdido de rejones
Con la presencia de la directora general de Funtausa, Olga Matilla, y su director de Marketing, Pablo Alonso, ayer tuvo lugar la presentación de una feria que este año se ve reducida al máximo por contar solamente con una tarde de toros. Y es que lo que venía siendo una feria de dos tardes, este 2026 se ha visto abocada a contar simplemente con la corrida de a pie, prescindiendo de esta manera de la tradicional de rejones que se venía dando cada año.
Sobre la pérdida de la corrida de rejones, fue la propia Olga Matilla quien anticipó que desconocen si de cara al año que viene se podrá recuperar. “Este año hemos planificado un cartel bastante muy fuerte de figuras del toreo. No significa que el año que viene vaya a haber una o dos, pero a lo mejor nos hemos confundido al quitarlo, aunque no lo sabemos y tenemos que mirarlo”, aseveró. “Hemos apostado por un cartel muy fuerte y el año que viene a lo mejor damos dos, pero vamos a ir paso a paso porque está todo muy complicado”, añadió al respecto.
Contratación de Morante de la Puebla
Aún así, a pesar de este hecho que sin duda condiciona la feria, la presencia del cigarrero lo opaca hasta cierto punto. Si la temporada pasada León recibió a un torero tocado directamente ‘por la varita’, a quien recibe este año es realmente al mismo, solo que con un grado mayor de responsabilidad, ganas y frescura. Porque es eso, y no otra cosa, lo que llama la atención de Morante, un torero diferente y único a todas luces cuyo embrujo y arrebato traspasa ideas y convicciones allá donde va.
Ayer, en la presentación, su contratación fue lo que más se comentaba. Y no era para menos. Contar de nuevo con un torero de su categoría -si es que se puede categorizar a un artista así- no es sino una auténtica revelación que deriva en la para nada atrevida afirmación de alzarse como el principal atractivo de estas próximas fiestas.
Talavante y Castella completan el cartel taurino de León
No obstante, junto a él acudirán a El Parque otras dos figuras del toreo. Tras él, será el turno para Sebastian Castella, quien ostenta un gran poderío con la muleta y memorables actuaciones en las plazas más importantes. Variado con el capote y eficaz con la pañosa, el francés antecederá a Alejandro Talavante, otro torero al que cualquier palabra y adjetivo se le quedan cortos. Viene de abrir la Puerta Grande de Las Ventas en Madrid tras cuajar un bravo toro de Núñez del Cuvillo, con el que dio una gran versión y recordó a aquel torero que enamoró hace ya bastantes años a todos los aficionados. Su prodigiosa izquierda, su capacidad para verlo claro donde todos lo harían borroso y la difícil facilidad con la que realiza cada suerte supone un aliciente más para uno de los mejores carteles que se recuerdan en la ciudad en los últimos años.
Así las cosas, a las genialidades y al poder de los tres diestros se le suma una ganadería que viene también en un gran momento: la de Hermanos García Jiménez y Olga Jiménez. Denostada por parte de la afición, lo cierto es que es una de las predilectas de las figuras del toreo en plazas como Sevilla. Para el recuerdo queda aquel Filósofo -que le tocó en suerte a Emilio de Justo- o la corrida que lidió en la Real Maestranza este año, que fue brava, encastada y repetidora en la muleta.
«Esperemos que cumpla aquí también, es nuestra intención», reconocía Olga al tiempo que aseguraba que el cartel presentado estaba «muy rematado».