El Museo de San Isidoro de León y la Asociación Ópera Fuerteventura organizan conjuntamente la que será la primera representación de una ópera al aire libre en la ciudad, el estreno mundial de ‘Urraca I. Reina con Reino’, con motivo del 900 aniversario de la muerte de la soberana. El claustro de la colegiata acogerá el espectáculo en sesiones previstas para el 26 y 27 de junio, con entradas a un precio de 30 euros que se podrán adquirir desde el lunes 9 de febrero en la página web del Museo y con un aforo de 400 personas por día.
El abad de la Real Colegiata de san Isidoro, Luis García, y la directora del Museo, Raquel Jaén, acompañaron este jueves al director artístico y tenor, José Concepción, y al compositor, Igor Escudero, en la presentación de la ópera, que se representará en castellano y que estará protagonizada por seis solistas, músicos y un grupo de extras –una veintena de ellos llegados desde Canarias– hasta superar un elenco de más de 60 personas.
La pieza, comentó Jaén, muestra a Urraca I «como mujer, como persona y como la reina que consigue mantener sus territorios y agrandar el Reino de León, territorio que había sido conquistado por Alfonso VI y para que su hijo, Alfonso VII, apodado ‘el Emperador’, pudiera reinar». Así, señaló Concepción, la reina leonesa se sumará al listado de las que protagonizan obras operísticas como Ana Bolena o María Estuardo. «Es un orgullo y un honor», remarcó, participar en este homenaje a Urraca, «porque culturalmente León no es muy conocido y debemos darle el puesto que se merece en el mundo de la cultura y en Fuerteventura tenemos un cariño especial a León, a la que también nos unen lazos artísticos. Es un regalo de Fuerteventura al pueblo de León».
Igor García reconoció que para él supuso un «gran reto» a la hora de crear el libreto el hecho de que la mayoría de las fuentes históricas de su momento «se la saltan, no la mencionan». «Reconstruir la historia cuando las fuentes están tapando esa parte de la historia es interesante», comentó y explicó que se ha centrado en presentar el papel de Urraca I, «lo que significó en una época en la que había una enorme misoginia y hasta se cuestionaba si las mujeres tenían alma» la vida y trayectoria de la que fue la primera reina medieval.
Así, la obra plantea su forma de «hacer las cosas sin tener que batallar, centrada en resolver las cosas de otra manera, a un estilo femenino, de una manera más inteligente» y lo hace con «música accesible, modal, con melodías muy limpias» y cuyo resultado tiene «algo cinematográfico». «Lo fundamental para que el arte vea la luz es la naturaleza de las personas. La vida te pone gente en el camino y los proyectos nacen de la sintonía y encontrar gente dispuesta, que se suma a proyectos que se salen de lo normal, es de agradecer», manifestó.