"Es un pueblo de gente ilustre, no yo, yo soy de Noris"

Honorino y su perra Sola nunca serán olvidados en Lois pues cada vez que alguien visite la Casa del Humo volverá a escuchar la historia de sus dueños, ellos

Fulgencio Fernández
28/04/2019
 Actualizado a 18/09/2019
Un cuadro que Noris enseñaba a los visitantes mientras explicaba: "Este señor que usted ve aquí, hablando conmigo..."
Un cuadro que Noris enseñaba a los visitantes mientras explicaba: "Este señor que usted ve aquí, hablando conmigo..."
Lois es uno de esos pueblos que merece la pena ser visitado y cada día es más visitado. Y dentro de este pueblo cargado de alicientes: la Cátedral, la Cátedra; los edificios nobles; la Fábrica de la Luz... hay uno que es el más visitado: La Casa del Humo. Al que la mayoría de los visitantes le ponen apellidos: La Casa del Humo de Noris, que es el inolvidable personaje que vivía en esta singular y arcaica casa,de piedra y madera, con tejado de paja, con cuadra y despensa a la planta baja y en la planta superior la alcoba, hornera y sala de estar, corredor y una eterna lumbre en el centro que con su humo daba nombre a la casa y un irrepetible aspecto al techo de la estancia.

Y en medio, Honorino Álvarez, Noris. Y a sus pies, en los últimos años, la perra Sola, la perrina, decía él.

Las visitas no solo iban a parar a la Casa del Humo para que Noris se la enseñara, es que Honorino era a la vez quien te contaba la historia del pueblo y sus gentes, siguiendo los textos de legajos que guardaba en una curiosa caja de madera. Te mandaba leer en ellos y él los iba diciendo en voz baja un segundo antes: «Yo no se nada, yo solo le digo lo que aquí pone en estos papeles, que Lois ha dado mucha gente ilustre: obispos, generales, artistas...». Para empalmar con otra historia: «Hablando de artistas, venga usted en Semana Santa, que se pone en la Iglesia que dicen la Catedral de la Montaña un monumento que ¿quién lo pintó? A ciencia cierta parece que no se sabe, pero conozco que a su padre le decían Linos...».

- ¿Y Lois dio mucha gente ilustre?
- Mucha, no yo claro, yo soy Honorino, pero todos me dicen Noris.

Y se lo siguen diciendo, pese a que ya falleció en 1999 pocos meses después de que muriera ‘la perrina’.

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