El Geolodía es un conjunto de excursionees gratuitas coodinadas por la SGE, guidas por geólogos y abiertas a todo tipo de público. Con el lema de “la geología ante el reto de la inclusión”, su principal objetivo es mostrar que la Geología es una ciencia atractiva y útil para nuestra sociedad. Se celebra el mismo fin de semana en todo el país y en la provincia leonesa lo organiza la Universidad de León, colaborando en esta ocasión la Diputación de León y el ayuntamiento de Crémenes, así como otras entidade.

En esta ocasión el Geolodía se ha desarrollado para la provincia leonesa en la localidad de Crémenes bajo la propuesta de “Deshilachando el Manto del Esla, patrimonio geológico mundial”. En esta ocasión se ha contado con la participación de la profesora Indira Rodríguez quien aportó una serie de explicaciones geológicas que se incluyen en cursiva.
Desarrollo de la ruta
La salida del Geolodía se preparó para un centenar de asistentes apuntados. Sin embargo la previsión de fuertes chubascos y otros fenómenos metereológicos, así como averías en carrretera hizo que la asistencia real quedara en poco más de sesenta participantes en la ruta, que se dividieron en tres grupos de 20 asistentes, acompañados de dos o tres especialistas cada uno de ellos. En el punto de encuentro del cementerio se organizan los grupos y se comienza a realizar la explicación de este modo: «Para comprender lo que enseña esta ruta hay que tener dos conceptos claros: (1) las rocas sedimentarias se forman por compactación y de sedimentos y su configuración inicial es horizontal y (2) las rocas más antiguas se depositan primero, es decir, están más abajo, y las nuevas se sitúan sucesivamente encima. Estos son dos principios fundamentales en geología pero, como casi todo en esta ciencia, tiene excepciones que no se tratan a nivel introductorio».

En esta ruta, se comienza ascendiendo desde el cementerio de Crémenes hasta el Alto del Pozo, pero, curiosamente se van pisando materiales cada vez más antiguos (¿pero no deberían estar más abajo?). Es ahora donde se empiezan a encontrar pistas que ayudarán a interpretar qué ha sucedido para que las rocas que se pisan no estén ‘en orden.
Comienza la ruta que parte del cementerio de la localidad de Crémenes, desde donde se toma el camino que existe a la izquierda del pabellón deportivo, en dirección Norte y que gira después la izquierda para continuar el dirección Suroeste, ascendiendo desde el principio por el camino rodeado continuamente por un hermoso bosque de robles.
En las primeras lomas que asoman al valle se puede ver perfectamente la localidad de Crémenes con las cumbres de las Pintas y los Janos al fondo y en las lomas siguientes se ve Villayandre con el pico Aguasalio al fondo.
A lo largo de la subida se suceden las explicaciones acerca de lo que se va viendo al fondo y la evolución estudiada por los geólogos del manto del Esla. En la parte más alta el camino se suaviza y la subida es menos empinada y más relajada, aunque pasado más de un kilómetro y medio de la salida la cuesta vuelve a hacerse mayor, hace una revuelta y sigue subiendo hasta llegar a una collada que se encuentra bajo los altos del Pozo. En ese punto continúan las explicaciones para girar a continuación hacia la derecha subiendo, en principio por camino y después por senderos, hasta el Alto del Pozo, desde donde hay buenas vistas hacia los componentes del manto del Esla.
Desde el Alto del Pozo se tiene una panorámica perfecta del Pico Aguasalio. Su cima está formada por calizas de la formación Barcaliente. Bajando la vista están las formaciones Nocedo, Portilla, Huergas, ... en una sucesión ‘ordenada’. Aunque a esta distancia no se distingue la litología, es decir, el tipo de roca, sí que se aprecia una diferencia en el tipo de vegetación, que responde al suelo en el que se enraíza que a su vez se genera a partir de la roca que tiene debajo. Lo que no se ve, pero se sabe estudiando otras áreas es que bajo esta sucesión ordenada vuelve a estar la misma sucesión, también ordenada, y más abajo se vuelve a repetir. Tres escamas que incluyen las mismas formaciones ordenadas, repetidas verticalmente. Esto sucede porque los mismos esfuerzos que plegaron las rocas del monte por donde se ha ascendido, también han roto la ‘alfombra’ haciendo que las partes rotas se apilaran unas sobre otras reduciendo la longitud horizontal entre dos puntos a costa de aumentar la longitud vertical inicial. No pasa desapercibido que estas formaciones también tienen una disposición doblada, formando un pliegue sinclinal, cuya geometría es contraria a la geometría de la topografía de la montaña.

Durante el desarrollo de la subida la lluvia no hizo apenas acto de presencia, pero en este lugar descargó un fuerte chubasco que no desanimó a los asistentes ni a los monitores que se quedaron con sus grupos, el problema pudo representar la niebla que iba y venía posibilitando ver algunas veces las partes que se deseaban señalar de los puntos de los que se estaba hablando.
Tras contemplar el entorno en todas direcciones se regresa por el mismo camino a la collada, donde se continúa por el camino que se traía, en esta ocasión llaneando o en bajada entre un hayedo excelente pues se ccamina en estos momentos por la vertiente Norte del valle que se dirige a la collada de Aviau.

En el collado Aviau se pueden ver rocas diferentes. En su pared oeste aparecen otras rocas que no continúan el orden que se venía siguiendo (esto se ha podido ver antes desde el collado antes del Alto del Pozo). Las rocas grises que se ven son calizas más modernas, que en otra rotura de esa alfombra han ascendido y avanzado como una cita transportadora sobre nuestra formación más antigua. Esta nueva escama, también inclinada, presenta un “orden normal” en su interior.
La superficie que representa la “cinta transportadora” por la que avanza cada escama se denomina cabalgamiento. Curiosamente, esta superficie corta a la topografía de tal manera que podemos verla describiendo un arco de oeste a norte desde la Sierra de los Caleros hasta la sierra de Collado Grande.