"Crecer en un pueblo pequeño no te impide tener sueños grandes"

Alva Bayo Palla es cantante, ingeniera aeroespacial y, sobre todo, cabreiresa, de La Baña y Nogar

12/10/2026
 Actualizado a 12/10/2026
Alva en su faceta profesional de ingeniera aeroespacial en Suiza. | L.N.C.
Alva en su faceta profesional de ingeniera aeroespacial en Suiza. | L.N.C.

Alva Bayo Palla le gusta viajar, llenar la mochila y marchar en busca de sus sueños; pero siempre deja comida suficiente para regresar a su tierra, a Cabrera, tierra de origen que delata claramente sus apellidos. «Soy mitad de La Baña y mitad de Nogar». Ycomo remate a esa mirada universal y local expresa un pensamiento que repite con frecuencia:«Nacer y crecer en un lugar pequeño no te impide tener sueños grandes». 

Por eso, entre las costumbres irrenunciables está la de regresar a Cabrera. «Ahora mismo estoy en Suiza, por mi profesión de ingeniera aeroespacial, pero regresar a La Baña tres o cuatro veces al año no es un capricho, es una necesidad, ver a los míos, a mis padres, a mis amigos de siempre, los de la infancia, aquellos que lo son desde la escuela». Ycasi sin darse cuenta, desde Suiza, tal vez subida a un avión o helicóptero, está hablando con emoción de la escuela, de Rocío, de ir a hacer cabañas, de jugar en el patio del colegio, a matapollos, la cadeneta o la pelota. «Allí jugábamos todos mezclados, niñas y niños, para seguir después en el barrio».

Yde La Baña a Astorga, al instituto, otra parada en su camino que la recuerda como una excelente escuela de vida. «Estábamos en Astorga de lunes a viernes, solos, sin nuestros padres;éramos como una Comunidad de Cabrera en Astorga, vivía con mis amigos de siempre las 24 horas, muy independientes. Creo que fue una magnífica experiencia, unos adolescentes casi niños obligados a madurar, a tomar decisiones».

Yel fin de semana... a Cabrera. Un viejo rito que mantiene Alva. 

Alva en el lago de La Baña. | L.N.C.
Alva en el lago de La Baña. | L.N.C.

 

Después de aquel Bachillerato, los regresos, se abre otra puerta, la Universidad, otra vida... y la música, que no hemos hablado aún de ella pero también viajó siempre en la mochila de Alva, en el mismo plano, igual que buscaba una carrera —Ingeniería Aeroespacial—buscaba un coro, y apareció el Coro Escarcha, con Guillermo Ares. Las ganas de crecer de la joven cabreiresa no tenían techo y como entendió que le vendría bien para subirse a un escenario también acudió a la Escuela Municipal de Teatro, con Fide Ceballos. «La recuerdo como una mujer extraordinaria y una excelente docente, te trasmitía mucho...». 

Alva va dejando caer reflexiones que completan el círculo de una forma de entender la vida, tal vez alimentada en la libertad de su infancia cabreiresa, la responsabilidad de la adolescente que debía estudiar por coherencia en Astorga... «Los recuerdos de la Universidad en León son muy gratos, bellos;«salíamos, vivíamos y estudiábamos». Una filosofía que se materializó en su Ingeniería y seguir su camino en la música y en las ganas de seguir su camino sin renunciar a nada:la profesión, la música, la Cabrera... los tres departamentos de sus mochilas. «A todos los lados que viajé, en los que viví, seguí creciendo en mi profesión y buscaba como seguir vinculada a la música. «Di muchas vueltas. Cuando me fui a Madrid perfeccioné mucho mi técnica vocal;después estuve 6 meses en Inglaterra para ir un año a Sevilla, donde me apunté a un coro con la intención de mejorar la parte lírica de mi voz, con profesores de canto que me permitieran estar más segura en la música que interpreto pues me gusta el pop, pero también en jazz, el soul... otros registros».

Alva en uno de sus conciertos en Suiza. | L.N.C
Alva en uno de sus conciertos en Suiza. | L.N.C

 

Y en paralelo su carrera profesional, que la lleva a Suiza, ya hace seis años. «Justo después de la pandemia, estaba buscando trabajo, me llamaron y allí estoy muy feliz;es una vida diferente pero me he adaptado muy bien. 

- ¿Y la música?
- Eso es irrenunciable, vital, como regresar a Cabrera. Busqué y me apunté a otro coro universitario, el Coro Händell, y también doy conciertos en solitario o con un grupo. 

- ¿Y aquella experiencia de La Voz?
- Eso fue anterior, de 2019. Otra aventura, me presenté al cásting de Ponferrada y gané con La llorona, de Chavela Vargas, que sorprendió. 

Yahí sigue. Abriendo puertas, sin cerrar ninguna y mucho menos la carretera de regreso a casa. Algo que se nota hablando con ella, trasmite pasión —cuando habla de su profesión nos recuerda que en ella «era ‘dios’ un cabreirés, Amable Liñán, de Noceda», matiza—y, además de colaborar en lo que puede con el Instituto de Estudios Cabreireses está al día de la realidad, los anhelos y necesidades. «Yo a todos los que voy conociendo les hablo de Cabrera, muchos van y alucinan». Desgrana Alva Bayo (Alva B. en la música) muchos atractivos de su tierra:«Tenemos de todo:tradiciones, nuestra arquitectura, el pasado romano y las minas, los canales que surcan toda nuestra tierra  y, sobre todo, sus gentes».

Alva lista para el vuelo en un helicóptero. | L.N.C.
Alva lista para el vuelo en un helicóptero. | L.N.C.

 

- Yla música, ¿se te olvida?
- Cierto. Es increíble nuestro patrimonio musical, la tradición de gaiteros, orquestinas en cada pueblo, grupos de danzas, la de Nabucodonosor... Creo que deberíamos ponernos a recoger todo ese patrimonio antes de que sea tarde. Yo algo ando pergeñando.

- Cuenta.
- En mi último EPhe incluido una versión muy personal de la ‘Ronda galana’, que ha sorprendido y gustado. Yle estoy dando vueltas a grabar un disco de versiones de canciones tradicionales de Cabrera. Ahí ando, pensando.

Más de lo mismo. Es otra forma de volver. Sueños grandes alimentados desde  pueblos pequeños, de aquella niña que cantaba en el coro de La Baña. 

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