En el corazón de León, en Calle Cervantes, 1, brilla hoy uno de los espacios gastronómicos más singulares y celebrados de la ciudad: Clandestino Gastrobar. Su nombre ya anticipa una experiencia fuera de lo común, un lugar que rompe cánones y abraza la creatividad tanto en sala como en cocina.
En mayo de 2021, cuando la hostelería comenzaba a recuperar el pulso tras las duras restricciones de la pandemia, Clandestino vivió uno de los momentos más dramáticos de su historia: un incendio destruyó gran parte del local y llegó a poner en riesgo su continuidad. El suceso fue un golpe para el barrio y para la escena gastronómica leonesa, pero también marcó el inicio de una historia de resiliencia. A principios de diciembre de 2021, con una energía renovada y un diseño reconstruido, Clandestino abrió de nuevo sus puertas al público, con espacios muy amplios y diseño rompedor en el que hay hueco para piezas de artistas leoneses, como es el caso de una escultura del gran Amancio González. El resurgir fue interpretado por muchos como el símbolo de la recuperación del gremio hostelero y del latir de la ciudad misma.

La carta es reflejo de esa filosofía: apuesta por productos de mercado tratados con enfoques contemporáneos y toques internacionales, presentados con un equilibrio que los hace accesibles y memorables. Platos como la lasaña rota o el pad thai y los curris inspirados en distintas cocinas del mundo se han convertido ya en clásicos esperados por quienes regresan una y otra vez. La ausencia de menú del día contrasta con una atención especial a menús por encargo para grupos, en los que la filosofía de compartir y probar un poco de todo se vuelve protagonista.
El local ha consolidado una identidad propia, donde la materia prima y la imaginación conviven con una atmósfera urbana y desenfadada. En un tiempo en que la gastronomía exige evolución constante, Clandestino Gastrobar demuestra que la mezcla de raíces tradicionales con audacia internacional no solo es posible, sino que se celebra en cada mesa.
Y, a todo ello, hay que sumar que los viernes y sábados, después de las cenas, el Clandestino se convierte en el lugar perfecto para tomar una primera copa con buena música y buen ambiente.
Reservas: 987 793 971