«No cabe duda de que la parte de la enseñanza vinculada a la empresa (Hulleras de Sabero y Anexas) era mucho mejor, estaba mejor equipada, que la dependiente del Ministerio. Las aulas, el material, la calefacción, los cuidados en general eran mucho mejores en las escuelas dependientes de la empresa que en las llamadas escuelas nacionales, las del Ministerio». Así resume Carlos García, Kubala, la esencia de parte de la ponencia que esta tarde (18 horas) va a ofrecer en el MSM de Sabero dentro del programa 'Entre papeles’, que en esta ocasión estará dedicada a los ‘Servicios sociales y culturales en las cuencas mineras’. Un tema, explica Kubala, «muy amplio, por lo que esta tarde nos centraremos en la Educación y la Sanidad; en futuras entregas llegará la cultura, los cines y otros aspectos».
El apartado de la Educación ya lo ha esbozado con «esos centros dependientes de la empresa, HSA, lo que les proporcionaba muchos más medios» y, recuerda Kubala, «había un término intermedio, las llamadas Escuelas del Patronato, una fórmula mixta en la que e Ministerio pagaba a los maestros y la empresa les daba además una prima y les acondicionaba las aulas en espacios suyos, como los bajos de las Colominas de Olleros». Era la época, señala Carlos García, «del llamado paternalismo de las empresas mineras, que tenía su cruz pero también su cara, como las ventajas apuntadas en educación y también en Sanidad».
En el apartado sanitario destaca Kubala la presencia en el Valle del Hospital Izaguirre, también de la empresa. «Hizo una gran labor en la atención a los mineros y más vecinos; abierto las 24 horas del día y con muchos medios para la época; casi se podría decir que estábamos mejor que en la actualidad que con casi todo tienes que ir al Centro de Salud de Cistierna y la mayoría de las veces acabas en León, en urgencias».
Eran otros tiempos, para lo bueno y lo malo, para la cara y la cruz del paternalismo de las empresas mineras.